Opinión
La broma infinita: pelea de torosEn unos días se inaugura la Feria del Señor de los Milagros, aquí compartimos un cuento de Juan José Sandoval.
Published
22 minutos agoon
13/10/2026By
Redacción Lima Gris
- Share
- Tweet
Por Juan José Sandoval
Enviado el: martes, 28 de septiembre de 2004
De: María Eguiluz
Para: [email protected]
Asunto: una pregunta
Hola:
Leí tu libro, Barrunto, y me gustó mucho. Llegó a mis manos gracias a que mi hermana ganó el primer lugar en la categoría de cuentos en su centro de estudios, la Escuela Nacional de Bellas Artes, y como premio le entregaron el libro que publicaste. ¡Felicitaciones!
Pero este mensaje no tiene como objetivo hablarte sobre eso, sino hacerte una pregunta. Espero que me la respondas, si no te incomoda, claro está.
¿Estás de acuerdo con las corridas de toros? Hazme el favor de darme tu opinión con respecto a este tema.
Bueno, gracias desde ya y te reitero mis felicitaciones.
Atentamente,
María.
Surquillo, septiembre de 2004
María:
Le agradezco el contacto y el interés.
A propósito de la pregunta que me hace —y esto lo hago única y exclusivamente para expandir nuestra propia ignorancia—, le diré que yo no defiendo a los animales que defienden a los animales.
Aunque actualmente estoy desinteresado de la tauromaquia, acudía a Acho hasta el gobierno de AGP; lo recuerdo bien porque fue la crisis la que nos alejó a mí y a mi familia de la temporada taurina. Curiosamente, en 2001, mientras trabajaba como redactor en una revista pop de Lima, me registré como periodista para la temporada, a la cual fui sin dudar. Al margen de lo que ustedes llaman matanza, es preciso aclarar que la fiesta de los toros es solo una excusa para que se reúna el Perú aristocrático, lo cual genera mucha comidilla informativa (políticos, estrellas, embajadores, etc.) que sí es de mi interés. Mi sorpresa fue mayúscula cuando, al ingresar a la plaza, me encontré con el hijo del dueño de la revista —quien años después me apoyaría para volver a trabajar allí e incluso convertirme en jefe de redacción—. El heredero en cuestión era nada menos que el presidente de aquel grupo de activistas que defienden a los animales. Obviamente, tuve que taparme la cara para no ser reconocido; de otro modo, mi puesto habría estado en juego.
Aun así, como persona dedicada al arte y a la ciencia, considero válido que exista el activismo, del mismo modo en que considero válidos ciertos traumas culturales como el yawar fiesta, las corridas, las peleas de gallos e incluso algo más moderno: las peleas de perros. El hombre se deshumaniza solo. En mi propia miopía mental, sí, se puede apreciar arte en la propia muerte; Hemingway no veía arte al matar tiburones, pero hallaba en ese acto toda una connotación filosófica de la vida. Las concepciones sobre «enfrentarse a la muerte» van de lo superficial a lo profundo. Creo haber llorado más cuando murió mi perro que cuando enterraron a mi abuela.
No sé qué calificación le pueda dar a este mensaje, pero espero no haberla decepcionado. Quedo a la espera de su pronta respuesta, solo si aún le interesa el tema bajo mi óptica.
Saludos,
jjsz.
De: María Eguiluz
Enviado el: viernes, 1 de octubre de 2004 04:47:32 p. m.
Para: JUAN JOSE SANDOVAL ZAPATA
Asunto: RE: una pregunta
Creo que te has fumado de la mala, porque tu correo está lleno de incoherencias. Solo hice una sencilla pregunta. Lo único que saqué en claro de tu email es que «no defiendes a los animales que defienden a los animales» (si es que entendí bien lo que quisiste decir, claro está)… Claro, sí, somos animales defendiendo animales, pero, Dios mío, GRACIAS: no necesitamos que gente como tú nos defienda. Al menos yo, me defiendo sola.
¿De cuál «heredero y presidente de un grupo de activistas que defienden a los animales» me hablas, ah? ¿Tú estás dedicado al arte y a la ciencia…? ¿No te habrás dedicado más bien al sadomasoquismo? La calificación que le doy a tu mensaje… ni siquiera es digna de calificarse. Y no, no me has decepcionado. No es decepción la palabra, sino más bien asombro (¡Plop!) de ver cómo una persona, en tan corto tiempo y utilizando tantas líneas, puede llegar a demostrar que es incapaz de expresarse y contestar bien una simple pregunta.
Adiós y que sigas «expandiendo tu propia ignorancia por ahí…», ¡¡jajaa!!
María Eguiluz Jiménez
Surquillo, octubre de 2004
María:
Gracias por el contacto.
No me parece prudente que inicies tu respuesta con un ataque infundado («te has fumado de la mala»). Si tienes tus propios (malos) hábitos, no es para que me los endilgues a mí. Estoy de acuerdo en que gasté muchas líneas en explicar algo que necesitaba de una sola frase, la cual reitero: no defiendo a los animales que defienden a los animales.
Me parece que si te incluyes en algún círculo defensor de algún animal —así sea un animal político—, en buena hora. Yo no. Pero el hecho de que alguien crea incoherente una postura solo por no coincidir con sus ideales me parece enfermizo y hasta inocente de tu parte. Peor aún: si no conoces al heredero de la revista y ahora presidente de la campaña antitaurina en Lima, ¿entonces qué defiendes? ¿El poder verde de tu mala yerba?
Mi disciplina científica hace que tu comentario sea tomado de manera alegre; pues así como te causa sorpresa mi postura anti-jovencitos-soñadores, a mí no me causa ninguna novedad que no tengas un solo argumento para defender la vida de los animales, que son iguales a ti y a mí. Lo cual deja en constancia que tanto tú como yo podemos morir de la misma manera.
(Además, el sadomasoquismo es una patología sexual; no sé a qué viene esa referencia).
Finalmente, usted va a disculpar esta incontinencia verbal, María. Le diré que la ignorancia —aquella que intento expandirle, aunque de manera fallida por esta vez— es un instrumento que le puede ayudar a sobrellevar sus traumas fanáticos en favor de la vida.
Le saluda con un animalesco ósculo,
jjsz.
De: María Eguiluz
Enviado el: sábado, 2 de octubre de 2004 05:34:40 p. m.
Para: JUAN JOSE SANDOVAL ZAPATA
Asunto: RE: una respuesta a una pregunta
¡Asu! Se nos alteró el niño… tan educadito él.
Pero voy a responderte punto por punto y por última vez, porque aquí la que tiene la última palabra soy yo. Lo de fumar de la mala lo deduje porque en realidad —ácéptalo— tu email anterior era ilógico de comienzo a fin; como te dije antes, no respondía con claridad la simple pregunta que te hice.
Y dale con lo mismo: ¿cuándo te he preguntado si defiendes animales que defienden animales? ¡Solo te pregunté si estabas a favor o en contra de las corridas de toros, NADA MÁS! ¿Qué tenemos que ver aquí nosotros, los animales que defendemos animales? ¿Te hemos pedido que nos defiendas? ¿Era sobre eso mi pregunta?
Porque, como lo ves, yo soy un animal, así como lo eres tú; pero tú eres un animal irracional y yo soy racional, porque diferencio lo bueno de lo malo, lo que está mal de lo que está bien. Por lo que leo, tú no lo puedes hacer, por eso eres un animal irracional. ¡Alégrate! Felizmente tienes un lugar en la tierra… Ahora metes la política aquí, ¿quién habló de política?
A ver, dices que yo te llamé incoherente por no coincidir con mis ideales… Tus ideales pueden ser totalmente diferentes a los míos, tus ideales me interesan un rábano; pero esto de la defensa animal NO ES UN IDEAL, es una lucha. ¿Acaso los que liberaron a los negros pensaron que su postura era un «ideal»? No, ellos pensaban que luchaban por algo justo, y por tomar una postura radical seguramente consiguieron ganar esa lucha. En esto de los animales es exactamente igual. Porque a ti y a un puñadito más de sádicos, huachafos, enfermos y morbosos les guste ver sangre y se diviertan masacrando, torturando y asesinando a un ser que siente exactamente igual que un ser humano, no quiere decir que lo suyo sea «una postura» o «un ideal» y que haya que «respetarlo». Piensa, si tienes cerebro. Aquí no están en discusión ideales ni posturas.
Sobre el «heredero y presidente», ¿por qué no me dijiste su nombre, como era lo más lógico, para saber a quién te referías? ¿O qué, estás jugando a las adivinanzas?
¡¿Ohhhhh!! Tienes «disciplina científica»… ¡¡jajajaa!! Repito: fuma de la buena… Y una aclaración: los defensores de los animales no somos «jovencitos-soñadores». En esta lucha hay de todas las edades: jóvenes, adultos, etc. Y tal vez haya soñadores, pero, créeme, yo no soy para nada soñadora; es más, soy realista y a veces pesimista, sobre todo al ver gente como tú en este planeta.
Ahora me dices que tengo traumas… ¿y tú qué tienes? ¡Complejos, seguramente!
Otra cosa: yo no defiendo la vida en sí, defiendo los derechos de los animales; los defiendo de gente como tú, por ejemplo.
Tu «ósculo» me da ganas de vomitar, no por lo «animalesco», sino por provenir de un ser tan inferior.
María Eguiluz Jiménez
Surquillo, octubre de 2004
María:
Agradezco, una vez más, la respuesta. Trataré de sintetizar para no caer en las redundancias de ambos.
No crea que esto es un ataque personal; palabras como las suyas las recibo a diario, es parte del rigor científico, aunque usted no lo crea. Creo que la palabra «nomás» sí existe, revise bien sus fichas. Eso de «lucha sin ideal» es un rebuzno suyo. Usted es una idealista, soñadora y luchadora, ¿y yo por qué no?
Soy soñador porque sueño con la muerte de Fidel Castro.
Soy soñador porque deliro en mis historias.
Soy soñador, picón y llorón porque intento no ser mediocre en este país de mediocres.
Créame que hasta ustedes, los activistas, poseen males.
Soy soñador porque todos los años sueño con ir a Acho. Espero encontrarla en la puerta… llevaré pañuelo azul.
No creo ser un animal irracional. Más bien veo a un animal político de mucha personalidad, pero muy sesgada, porque no refuta nada con argumentos. Sí, estoy de acuerdo con los toros; sí, estoy de acuerdo con que existan señales de cultura. (Ahora no me venga usted a decir, por favor, que qué tiene que ver la cultura con esto; ahí sí creo que quedará en jaque).
Le envío esta dirección donde puede leer sobre Fernando Vallejo y su discurso por la vida; presumo que está en la más completa ignorancia de lo que hablo:
Discurso de Fernando Vallejo al recibir el XIII Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos
Con amor,
Juan José Sandoval Zapata.
De: María Eguiluz
Enviado el: 4 de octubre de 2004 05:55:04 p. m.
Para: JUAN JOSE SANDOVAL ZAPATA
Asunto: Respuesta a la respuesta
Pero… yo soy la que dice la última palabra, ¿está bien?
Bueno, yo también trataré de sintetizar o abreviar en este tema, aunque ya me está gustando enseñarle a un «niñito» cosas que no sabe ni por asomo. Espero que lo tuyo sea ignorancia y no maldad… aunque lo dudo.
Por cierto, la palabra «nomás» NO EXISTE. ¡Ya ves cómo eres terco!
Para mí esto sí es un ataque, y es algo muy personal. Todo lo que tenga que ver con gente que hace daño y colabora con la explotación, maltrato, masacre y muerte animal es algo personal para mí, y me lo tomo muy a pecho.
Me entendiste mal: no dije que no exista lucha sin ideal, lo que quise decir es que lo nuestro, nuestra lucha, no son simplemente meros sueños sin fundamento. La defensa animal tiene fundamentos, y los tiene porque los animales tienen derechos. Al tener la capacidad de sentir dolor, de sentir placer y de tener intereses como comer, dormir, buscar bienestar, etc., quiere decir que también tienen derechos; por consiguiente, alguien tiene que hacerlos valer.
A ver, dices que eres soñador, luchador y todo lo que termina en -dor solo porque sueñas con la muerte de Fidel Castro, por las historias que escribes, porque intentas no ser mediocre en este país de mediocres y porque sueñas con ir a Acho todos los años. Todo iba bien hasta que dijiste eso… Dime una cosa: ¿por qué te gusta ver masacrar a un animal? ¿Qué puede tener de bueno un espectáculo tan sangriento, sádico y espeluznante? ¡¿NO PUEDES VER QUE ES UN SER VIVO AL QUE ESTÁN MASACRANDO Y TORTURANDO?! ¿Por qué los taurinos no se ponen un segundo en el pellejo del toro? Acéptalo: es una salvajada lo que hacen.
Yo tengo muchos argumentos para demostrarte que mi posición es la correcta, y los taurinos no tienen fundamentos sólidos para defender su masacre. Dices que es cultura, NO LO NIEGO. Tal vez sea arte (aunque no está comprobado), cultura, costumbres… ¿y por eso vamos a seguir permitiendo que se torture a un ser viviente? Es más, eso que ustedes llaman cultura, con o sin razón, degrada al propio ser humano; es una vergüenza para el Hombre. Cuando veo esas imágenes tan crudas, donde un animal se desangra y agoniza entre una turba perversa que aplaude cada estocada que recibe un ser que no hizo nada para merecer semejante tortura, me dan ganas de llorar y mucha vergüenza de pertenecer a esta raza de mierda.
Gracias por enviar esa página.
Sin un ápice de amor,
María Eguiluz Jiménez.
Lima, octubre de 2004
María:
Agradezco el contacto.
Aunque ambos tratamos de sintetizar, es en vano calcular el espacio para argumentar sobre este tema. Desearía que tenga en cuenta que no soy amante de la tauromaquia, tampoco defiendo a los taurinos; pero soy severo al criticar el activismo alienado, jovenzuelo, soñador, sesgado, infundado y a la vez fundamentalista. Debo confesarle que, en relación con su último correo, sus argumentos son más elocuentes que los anteriores, donde tildaba mi postura de irracional, lo cual es inexacto.
Le digo: la palabra «nomás» sí existe. Incluso, la palabra «nomá» también existe. Trabajo en esto.
«nomás. 1. adv. m. Am. Mer., C. Rica, Hond., Méx. y Nic. no más (solamente). 2. adv. m. Am. Mer., El Salv., Hond. y Méx. U. en oraciones exhortativas, generalmente pospuesto, para añadir énfasis a la expresión. Atrévase nomás. Pase nomás. 3. adv. m. Arg., Bol., Col., El Salv., Nic. y Ur. Apenas, precisamente» (REAL ACADEMIA ESPAÑOLA).
Le agradezco enormemente que haya revisado la información sobre el escritor colombiano Fernando Vallejo y su discurso en Venezuela al ganar el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos —un premio dotado de miles de dólares, que curiosamente fueron donados por el escritor a la perrera de Caracas—.
He estado pensando mucho sobre el tema. Lo he consultado con algunos compañeros de trabajo y hemos debatido al respecto. Producto de ello, tengo algunas ideas que comentarle:
Sobre la obra y las ratas: Si bien dentro de mi obra (tengo dos libros publicados y uno en imprenta) gira un discurso sobre la vida y su valor en este país y afines, nunca he tenido la oportunidad de atacar la vida de los toros. El animal que más he tocado en mis historias es la rata. ¿Por qué no defender a las ratas? ¿Acaso tan digno animal no merece también que se cree una ONG antirratas? ¿Acaso las ratas no contribuyen a eternizar la basura? ¿Acaso no son bondadosas aquellas ratas que tienen un agudo olfato para reconocer alimentos escurridizos? Total, ellas lo hacen en función de perpetuar su propia especie. ¿Acaso no existe gente que se come las ratas? (¿Sabía que la gente pobre en Argentina come ratas al asado con chimichurri?). ¿Ha tocado una rata alguna vez? Le diré: yo he besado una, en la boca, sí; la he acariciado, la he amado. Y también la he dejado morir cuando, ya viejita, le tocó su hora de estar en el reino de los cielos junto a los toros de lidia.
La temporada taurina: Siento desilusión por un movimiento tan estéril como el antitaurino, que pretende convertir a Lima en una ciudad antitaurina. ¿Sabe cuántas plazas oficiales hay en el Perú? 250. Cerrar Acho significaría que quedarían 249 funcionando a lo largo del año… En ese sentido, esa cruzada es una acción política camuflada de quienes solo ven en los activistas a potenciales votantes, personeros y propagandistas durante los procesos electorales.
El toro de lidia: ¿Quién defiende a los toros de lidia? Los activistas. ¿Y por qué no los defienden sus dueños? ¿Acaso no son ellos quienes supuestamente pierden con las vidas y el costo monetario de una res? Supongo que dentro de la economía liberal, o la cultura liberal, o cualquier etiqueta que tenga la liberalidad, los ganaderos pueden hacer con sus animales lo que les dé la gana, así como los vegetarianos «éticos» hacen con su alimentación lo que les place. Esta última idea conlleva a una interrogante: ¿por qué no protestan contra los ganaderos? Ellos son quienes promueven su propio negocio, no la afición (que quizá también esté sesgada, alienada e ignorante).
Le reitero que el asunto taurino es solo un punto dentro de toda una polémica que abarca el precio de la vida. Soy artista; no me incomoda que un torero también se sienta artista, ni tampoco que un alfarero se sienta artista, ni siquiera que un luchador de vale todo se sienta artista.
Lo que sí —y usted me va a disculpar— es que tengo una certeza clara: no se promueven los debates entre activistas y taurinos. Cada uno lanza sus dardos por su lado y nunca llegan a un consenso; quizá ese sea el negocio eterno. ¿Por qué no promover un debate?
La temporada taurina es un evento burgués; mi condición de clase media-baja no está para invertir (o gastar, ambas concepciones son válidas en función de un contexto adecuado).
Me gustó su argumentación sobre el sentimiento doloroso que le causa ver morir a un animal. Similar situación sentí yo cuando vi morir a alguien por primera vez. Pero eso ya pasó, solo fue la primera vez: mi alma está curtida de dolor.
Un acápite final: ¿por qué no una ONG que defienda la vida de los niños de 30 años de edad? Total, si animal sin sentimientos soy, bien podría tener derecho a que mi vida sea defendida como cualquiera de mi especie, pues todo artista corre el riesgo de morir atrapado en su propia obra.
Atentamente,
Juan José Sandoval Zapata.
De: María Eguiluz
Enviado el: martes, 5 de octubre de 2004 09:50:05 p. m.
Para: JUAN JOSE SANDOVAL ZAPATA
Asunto: RE: Respuesta a la respuesta
Solo una última cosa, ya que pierdo mi tiempo hablando con taurinos o, en tu caso, seudotaurinos:
Nuestra lucha no es estéril; recuerda lo que te digo: en menos del tiempo que imaginas, las corridas de toros serán HISTORIA en el Perú.
El toro de lidia no existe, es una invención para justificar la masacre. Pero aun así existiese y se extinguiera (ya que, según los taurinos, solo los usan para que sean «lidiados»), eso sería mejor que verlos ser masacrados año a año.
Otra cosita: parece que todo tu discursillo barato sobre la sangrienta tradición taurina te lo escribió un fanatiquito de la misma, ¿no es así? Porque, en mi opinión, tú eres una persona que a toda costa quiere integrar ese grupete chiquito de huachafos que se creen españoles, que toman vino en bota y que supuestamente son de la alta sociedad… Ahí tú quieres entrar. ¡Qué lástima que desperdicies tu tiempo y esfuerzo en querer meterte a semejante asquerosidad!
Solo puedo hacer una cosa por ti y es decirte: RECAPACITA. En realidad, me das pena.
Adiós.
Pd.- He besado una rata; podría besar una culebra o cualquier animal, y con más amor que a cualquier ser humano. Y no respondo a tus preguntas porque me parece una tontería hacerlo, ya que tú no vas a cambiar de manera de pensar; al menos eso parece.
ABAJO LAS CORRIDAS DE TOROS
ABAJO LOS TAURINOS
VIVA LA LIBERACIÓN ANIMAL
www.alcoperu.org
Surquillo, octubre de 2004
María:
Le agradezco el contacto.
Me alegra que al final del último correo diga que, al parecer, no voy a cambiar mi manera de pensar. Lo consideraré un piropo. Así como me considera un seudotaurino, yo también la consideraré una seudoactivista, pues cuando la emoción la abraza se vuelve intolerante y no refuta nada con argumentos; simplemente se dedica a lamentarse de mi supuesta inferioridad mental.
Otro punto que me llama la atención es que piense que alguien escribió por mí sobre tauromaquia. ¿No cabe en su posibilidad reflexiva que yo —escritor— pueda tener cierta habilidad con la palabra? ¿O cree que Barrunto es fruto de mi ociosidad?
Simplificando: soy un seudotaurino, un plagiador, un inhumano que genera lástima a una seudoactivista. Gracias; yo solo quise dar mi punto de vista a una pregunta tan compleja como el estar de acuerdo con la lidia. Y algo más: eso que dice de que yo quiero a toda costa pertenecer a un grupo social burgués no es más que un invento suyo, un rebuzno hepático que ventila sus propios resentimientos.
Algo que debería aprender, como seudoactivista que quiere ser activista, es que las acusaciones se hacen con fundamentos; y si son informaciones oficiales y serias, mejor. No creo haber dado pie a que llegue a esa conclusión en ese esquema caótico que usted llama discursillo barato. Tendrá que saber que para llegar a ese tipo de imbecilidad también se trabaja, y me parece que su sesgo proanimales está muy lejos de llegar a ser una postura, una opción o un discurso; más bien es un simple berrinche.
Después de esta experiencia de intercambiar ladridos con usted, tengo mis conclusiones:
No responderé correos que salgan del terreno literario.
Seré mesurado con gente susceptible como usted, que se deja llevar por sus propias nebulosas y no puede responder a ninguna interrogante, simplemente porque no tiene argumentos ni la personalidad suficiente para confrontarse con alguien distinto.
Los activistas están en un nivel de humanismo inferior al de los inhumanos; su poca tolerancia lo demuestra.
Atento,
Juan José Sandoval Zapata.
De: María Eguiluz
Enviado el: miércoles, 6 de octubre de 2004 06:14:19 p. m.
Para: JUAN JOSE SANDOVAL ZAPATA
Asunto: RE: Respuesta a la respuesta reloaded
TU OPINIÓN ME TIENE SIN CUIDADO. SI ME LLAMAS SEUDOACTIVISTA, ERES TÚ EL QUE LO PIENSA. Y SOBRE MI TOLERANCIA: NO PUEDO SER TOLERANTE CON GENTE SÁDICA, COMO LO SON LOS TAURINOS… ¿TÚ TENDRÍAS TOLERANCIA CON ALGUIEN QUE MASACRA A NIÑOS? PARA MÍ ES LO MISMO. SIEMPRE LOS TAURINOS DICEN LO MISMO: «SON INTOLERANTES»… NO SABEN DECIR OTRA COSA.
NO ME ESCRIBAS MÁS, POR FAVOR. LA PREGUNTA QUE TI HICE ESTÁ YA CONTESTADA CON CRECES. GRACIAS.
Surquillo, octubre de 2004
María:
Gracias por el contacto.
Tus letras en mayúsculas le ponen la cerecilla a tu intolerancia. Puesto que la respuesta ya está completa (aunque te haya costado más de 50 KB entender que eres inexplicable), te agradezco este intercambio. Para mí ha sido valioso: me ha permitido conocer más a los animales.
Si tu comunidad se anima a promover debates, sería más saludable que nadar en bilis como lo haces con tus manifiestos adolescentes. Prefiero preocuparme por la paz (la calma entre ciudadanos) y porque no se vuelvan a morir setenta mil personas por violencia política, algo que me parece mucho más importante que las cochinillas que defiendes sin argumentación.
Anda, sigue bailando en tu propia ignorancia; estoy a tu disposición para seguir aumentándola.
Con amor a todos los animales, incluso a ti,
Juan José Sandoval Zapata.
De: María Eguiluz
Enviado el: jueves, 7 de octubre de 2004 08:43:53 p. m.
Para: JUAN JOSE SANDOVAL ZAPATA
Asunto: RE: Respuesta a la respuesta reloaded
LA COCHINADA ERES TÚ, ADEFECIO ACOMPLEJADO. Y SOY INTOLERANTE, Y MÁS AÚN: ¡POR MÍ PUEDE MORIRSE LA GENTE IMBÉCIL COMO TÚ! DÉJAME EN PAZ, POBRE INFELIZ.
Alfredo Alcalde pinta la vida y el alma de los ausentes
Redacción Lima Gris
You may like
Opinión
Alfredo Alcalde pinta la vida y el alma de los ausentesEn la Galería Pancho Fierro, el artista plástico inaugura: “El rumor de los ausentes bajo el cielo de los caminantes”.
Published
17 horas agoon
12/10/2026By
Luis Felipe Alpaca
El sábado 10 de octubre, la Galería Pancho Fierro, en el centro de Lima, abrió sus puertas a “El rumor de los ausentes bajo el cielo de los caminantes”, exposición individual del maestro pintor Alfredo Alcalde García. El arte volvió a recordarnos que también es una manera de permanecer vivos.
Alfredo llegó muy joven a Lima desde Chimbote para ingresar a la Escuela de Bellas Artes. Desde entonces, nunca pudo desprenderse de los pinceles ni de los lienzos. Este expresionista es cosa seria, no solamente por sus años de trayectoria, sus más de 40 exposiciones individuales y centenares de colectivas en el Perú y el mundo, sino por esa conexión sensorial que establece con quien contempla sus cuadros.
Me ocurrió personalmente; desde que vi una pintura suya, ya no pude alejarme de ella. Su imagen se quedó en mi retina y en mi inconsciente. Pensé entonces que, a veces, la vida no es más que una paleta de colores que nos enfrenta al destino y nos invita a elegir con qué tonalidades queremos habitar el mundo.
Amado en nuestro país y también en México, donde vive por temporadas, Alfredo despliega una cromática expresionista que transita de lo frío a lo cálido. Su pincelada texturada y su mirada sobre nosotros, simples habitantes que a veces estamos vivos y otras parecemos muertos en plazas o habitaciones intimistas, evocan teatros y camposantos existenciales.
Pero su grandeza también reside en su caballerosidad, gentileza y dignidad. Alfredo reconoce que parte de su camino se lo debe a su eterna compañera, su amada esposa Ivette, con quien comparte una hermosa historia de amor.
Durante la inauguración, agradeció el cariño de sus amigos y admiradores:
“Este calor humano es lo que realmente uno espera después de tantas horas de trabajo, de investigación, de hallazgos y fracasos, de sueños y pesadillas. Realmente el artista se siente homenajeado casa vez que se siente querido. Eso es lo que nos da energía para seguir creando”.
Alfredo Alcalde sigue pintando porque cree en el arte y en la dignidad humana. Sus cuadros convocan a los ausentes, iluminan nuestras fragilidades y nos recuerdan que, mientras exista belleza, siempre habrá razones para seguir caminando bajo el cielo.
Comentarios Continue ReadingOpinión
Dirigentes de APAFAS cuestionan la respuesta del ministro José Antonio Chang frente la violencia escolar y denuncian trabas administrativas de la Ugel 03Representantes de las APAFAS de Lima Metropolitana rechazaron la expulsión de estudiantes como una respuesta ante la violencia escolar y denunciaron que la UGEL 03 traba el uso de los recursos propios en colegios emblemáticos. Las dirigentes exigieron al Minedu priorizar la prevención y garantizar el derecho a la educación.
Published
22 horas agoon
12/10/2026By
Leonardo Serrano Zapata
En el programa de YouTube La Guillotina producido por Nacional TV Perú, del 8 de octubre de 2026, conducido por el periodista Humberto Pérez Fry, se analizó la problemática de los colegios públicos emblemáticos de Lima. El panel contó con la participación de Betty Casanova Tejada (coordinadora de la Coordinadora de APAFAS de Lima Metropolitana N° 4) e Isabel Mercedes Oblitas Zúñiga (presidenta de la APAFA del Colegio Nuestra Señora de Guadalupe y coordinadora de Coordinapafas Zona 2). Ambos liderazgos de padres de familia coincidieron en un punto central: la expulsión masiva no constituye una respuesta efectiva ante la violencia escolar.
Betty Casanova aclaró que las APAFAS no respaldan los actos violentos, pero cuestionó el enfoque represivo del Ministerio de Educación, a cargo del ministro José Antonio Chang:
«El Estado nos está planteando una solución que es expectorar, erradicar los alumnos de todas las instituciones educativas (…) Nosotros no respaldamos eso; exigimos saber qué hará el Estado con estos jóvenes, quienes también son menores de edad y tienen derecho a la educación igual que todos nuestros hijos».
Denuncias de irregularidades en la IE. Alfonso Ugarte.
Betty Casanova denunció serias anomalías durante la gestión del exdirector Mario Martínez Valladares —actualmente sancionado por seis meses y retirado del colegio Alfonso Ugarte—, a quien acusó de permitir el ingreso y la toma de acciones por parte de una APAFA carente de reconocimiento oficial. Asimismo, reveló métodos extremos para suspender las asambleas de padres de familia, que incluyeron agresiones físicas a representantes e incluso la liberación de roedores en plena reunión.
La dirigente denunció la pasividad del personal educativo frente a peleas estudiantiles registradas en la I.E. Alfonso Ugarte:
«La imagen del colegio se deteriora cuando los alumnos se enfrentan a golpes en la puerta de la institución. Pese a contar con tres efectivos de seguridad y docentes presentes, el personal no interviene, no toma acciones ni llama a la Policía».
Prevención frente a la expulsión y fallas en la plataforma SíseVe.
Por su parte, Isabel Oblitas sostuvo: “Expulsar es fácil; lo más difícil es prevenir, intervenir, atender, trabajar en conjunto con las familias y el seguimiento. Si hacemos una buena prevención, éxito vamos a tener, vamos a tener ambientes más seguros.”
Sostuvo que no se debe generalizar, ya que la gran mayoría de las familias sí se preocupa por el desarrollo de sus hijos. Añadió que las IE. Públicas tienen la obligación de detectar a tiempo los factores de riesgo a través de las normas técnicas vigentes. También agregó que los anuncios de expulsión del ministro de Educación, José Antonio Chang, ignoran los enfoques preventivos y los protocolos de convivencia escolar (Decreto Supremo N.° 004-2018 y R.M. N.° 383-2025).
La dirigente cuestionó la efectividad del sistema SíseVe del Minedu: “Muchas veces inclusive hay docentes que no quieren reportar por el temor a que se voltee y los denuncien a ellos y también inclusive hay directores que ni siquiera respaldan a los docentes (…) es todo un tema de ‘me lavo las manos’ ante una situación.”
Oblitas también alertó sobre la conducta de algunos padres que minimizan actos delictivos —como los ocurridos en el Liceo Naval Almirante Guise— y advirtió que muchos docentes evitan reportar agresiones por temor a contradenuncias o por la falta de respaldo de sus directores.
Para ambas dirigentes los casos reportados en el SISEVE se limitan a derivaciones psicológicas sin aplicar sanciones efectivas a los responsables.
Denuncian trabas de la UGEL 03.
La presidenta de la APAFA del colegio Guadalupe advirtió que los ingresos generados por los colegios emblemáticos mediante el alquiler de instalaciones deportivas deben destinarse directamente al bienestar estudiantil. Además, denunció que la UGEL 03 impone trabas burocráticas; como muestra de ello, indicó que mediante un oficio reciente la entidad restringió la compra de insumos de hidratación para los alumnos participantes en las Olimpiadas Guadalupanas. Finalmente, para las dirigentas la solución radica en articular a toda la comunidad escolar. Exigieron el cumplimiento de la Ley de APAFAS (Ley N.° 28628) y demandaron una participación activa de los padres en los Comités de Gestión Escolar para fiscalizar la administración directiva, prevenir situaciones de riesgo y proteger los derechos de los estudiantes.
Comentarios Continue ReadingOpinión
Lugares históricos de ArequipaLee la columna de Julio Aguilar
Published
1 día agoon
12/10/2026By
Redacción Lima Gris
Por Julio Aguilar
Arequipa, la Blanca Ciudad de eterno resplandor, es sin duda una de las urbes más hermosas del mundo. Su belleza radica en su vasta amalgama cultural: una síntesis perfecta entre la vida cosmopolita y la esencia de barrio que habita en cada rincón. Sus calles guardan en silencio las vivencias de quienes la habitaron en el pasado y de quienes hoy le dan vida.
Sus casonas, plazas y puentes ofrecen un espacio de encuentro donde lugareños y visitantes saborean la auténtica identidad arequipeña. Arequipa es, además, una tierra donde se come de maravilla, sobra el ocio, se respira arte, cultura y se goza de la calidez de su gente.
A propósito de sus 486 años de fundación, me tomo la libertad de recorrer, a través de estas líneas, la memoria urbana de la ciudad. Con el trabajo del historiador Mario Arce Espinoza como brújula, busco rescatar ese pedazo de nuestra historia viva: aquellas tradiciones perennes que nos recuerdan por qué ser arequipeño es un privilegio reservado para pocos.
Para empezar, valga una pregunta sencilla: ¿quién no escuchó a sus madres o abuelas exclamar a viva voz: “¡Cierra la puerta, que la casa no es un tambo!”? Y allí íbamos nosotros, a regañadientes, pidiendo disculpas por un pecado casi imperdonable mientras cerrábamos la puerta de la casa, preguntándonos a qué se referían exactamente.
En la Arequipa de antaño, el comercio giraba en torno a la agricultura y la ganadería. El ganado provenía de Caylloma y La Unión, mientras que el arroz llegaba desde el valle de Camaná. En ese engranaje, los tambos funcionaban como centros de acopio y refugio para los comerciantes, quienes encontraban en ellos descanso, comida y energía para continuar la jornada, convirtiéndolos en núcleos dinámicos de intercambio.
Entre los tambos más representativos destacan El Bronce y La Cabezona, ambos ubicados en el tradicional barrio El Solar. Este último guarda una memoria peculiar: a lo largo del tiempo mutó de molino a recinto comercial, para terminar como vivienda de familias humildes. Su curioso nombre rinde homenaje al apodo de una de sus propietarias, Manuela Bellido, célebre tanto por su fisonomía como por su fama de prestamista severa y usurera.
Historias como esta abundan en recintos donde la vida cotidiana narra memorias. Hacia 1940, por ejemplo, los vecinos de La Cabezona celebraban la fiesta de la Cruz cada mayo, mientras los niños aprovechaban las vacaciones para montar funciones de circo en sus patios.
Si de tradición se trata, es imposible no mencionar a San Lázaro, el barrio más antiguo de Arequipa. Aunque hoy se ha desmentido la creencia de que allí se fundó la ciudad, mantiene su estatus como el corazón de la vida vecinal: el escenario de los primeros partidos de fútbol y de los primeros amores. Sus callejuelas custodian la impronta española y el legado de los yarabayas, los primeros pobladores del valle del Chili. Según la tradición, en este espacio convivieron ambas culturas antes de que el 15 de agosto de 1540 el capitán Garcí Manuel de Carbajal fundara la “Villa Hermosa de Nuestra Señora de la Asunta”, hito conmemorado hoy en la plaza Campo Redondo. Con una estatua, de una arquitectura que entrelaza rasgos renacentistas, barrocos y neoarequipeños, San Lázaro brilla por su valor patrimonial y su animada vida nocturna, donde entre cafés y restaurantes bohemios destaca el Café Ámano, punto de encuentro preferido de quienes nos encontramos en plena juventud.
Para no perder la costumbre y, a modo de cierre, es imprescindible mencionar nuestra emblemática Plaza de Armas, testigo silencioso de innumerables episodios que marcaron el rumbo de nuestra historia. Epicentro de sublevaciones y gestas heroicas, albergó en 1950 la célebre revolución protagonizada por los estudiantes del Colegio Nacional de la Independencia Americana, quienes, indignados ante los abusos y arbitrariedades de las autoridades educativas, se alzaron en busca de justicia. Como huella indeleble de aquel enfrentamiento entre alumnos y fuerzas del orden, en la torre del reloj de la Catedral aún se observa el impacto de una bala perdida. Asimismo, este espacio continúa siendo el gran escenario de actos litúrgicos y culturales; un claro ejemplo son las tradicionales serenatas del 14 de agosto, las cuales se celebran allí mismo poco después de culminada la tradicional Entrada de Ccapo.
Arequipa no es solo una ciudad; es un sentimiento e identidad. No en vano se repite con orgullo aquel popular refrán que hoy cobra más fuerza que nunca: “Arequipa es otro país”.
Comentarios Continue ReadingOpinión
El MINEDU ordena y precisa uso de celulares en colegios de Educación InicialLee la columna de Marisol Verónica Giordano Silva
Published
1 día agoon
12/10/2026By
Redacción Lima Gris
Por Marisol Verónica Giordano Silva*
Como se recuerda, el Ejecutivo dispuso, mediante el Decreto Supremo Nº 018-2026-MINEDU, el Reglamento de la Ley Nº 32385, “Ley que regula el uso de teléfonos celulares en todas las instituciones y programas educativos de la educación básica”, en los niveles de Educación Primaria y Educación Secundaria.
Sin embargo, en este contexto, a través de la Resolución Ministerial Nº 612-2026-MINEDU, publicada el domingo 11 de octubre del presente año, en el Diario Oficial El Peruano, el MINEDU dispuso que, durante la jornada escolar en las instituciones y programas educativos públicos y privados del nivel de Educación Inicial, estará restringido el uso personal, recreativo o de carácter no pedagógico de teléfonos celulares por parte de los niños.
En ese sentido, las llamadas, la mensajería, los juegos, el uso de redes sociales, la reproducción de contenidos, la toma de fotografías o videos y cualquier otra actividad quedan restringidos, mientras no respondan a las necesidades educativas.
Igualmente, el MINEDU dispone que las Direcciones Regionales de Educación y las Unidades de Gestión Educativa Local, así como las instituciones y programas educativos públicos y privados del nivel de Educación Inicial, deberán implementar en el ámbito de sus competencias las disposiciones establecidas en la Resolución Ministerial Nº 612-2026-MINEDU.
No obstante, habrá autorización para el uso de celulares cuando resulte necesaria para atender necesidades educativas específicas, barreras para el aprendizaje, necesidades vinculadas con la salud, condiciones de discapacidad u otras circunstancias debidamente sustentadas, bajo la supervisión del personal educativo correspondiente.
Estamos pues ante una norma importante y que permitirá estrechar las relaciones y coordinaciones de las instituciones educativas, públicas y privadas, con los padres de familia, promoviendo el uso responsable y saludable de los celulares, ganándole así a la ansiedad y previniendo la adicción en el uso de equipos tecnológicos, pues la norma fomentará espacios libres que ponderen el juego sano, la actividad física, la lecto-escritura, el desarrollo del talento humano y de las actividades acordes con el desarrollo integral de los infantes.
Todos los padres de familia, los docentes, personal auxiliar y administrativo de las instituciones educativas estamos ahora más comprometidos que nunca, vía la resolución de marras, a fin de proteger el bienestar y desarrollo integral del niño.
Ahora bien, de otro lado, la norma limita las llamadas, los mensajes, los videojuegos, el acceso a redes sociales y la reproducción de contenidos desde estos dispositivos, así como restringe la toma de fotografías y la grabación de videos, como parte de las actividades que quedan fuera del uso permitido en el ámbito escolar.
En consecuencia, la resolución proporciona los criterios claros para que los docentes puedan emplear los celulares, de manera excepcional, solo cuando exista una finalidad pedagógica planificada previamente y adecuada a las características y necesidades de los educandos. Así, la resolución señala, textualmente, que “Su uso es breve, pertinente, con mediación docente y complementario a las experiencias de juego, exploración, movimiento, comunicación e interacción”.
Es un gran acierto del ministro José Antonio Chang y del equipo del MINEDU, el disponer mediante esta resolución, que el uso de la tecnología sea solo para acompañar las experiencias educativas, limitando sustantivamente la utilización de celulares que al final generan alteración en la salud mental de los niños; y por ello es clave la comprensión, participación e involucramiento de los padres de familia en este nuevo escenario, mediante una estrecha coordinación con los docentes y auxiliares de educación.
Sin duda, más temprano que tarde, las disposiciones de la Resolución Ministerial Nº 612-2026-MINEDU tienen que ser incorporados en los planes anuales de trabajo (PAT) y los reglamentos internos (RI) de los colegios públicos y privados.
(*) Dra. en Gestión Pública y pedagoga
Comentarios Continue ReadingOpinión
Mary Vásquez: la poesía es un instanteLee la columna de Hélard Fuentes Pastor
Published
1 día agoon
12/10/2026By
Redacción Lima Gris
Por Hélard Fuentes Pastor
Hay criaturas que parecen un invento de la poesía. El colibrí es una de ellas. Su tamaño diminuto, la velocidad de sus alas, su vinculación con las flores, su capacidad para permanecer suspendido por varios segundos en el aire y su aparición —siempre fugaz—, lo transforman en una de esas presencias de la naturaleza que, difícilmente, podemos contemplar sin convertirla en metáfora.
Por eso, cuando Mary Vásquez Góngora, médico de profesión, catedrática jubilada de la Universidad de San Agustín de Arequipa, titula su poemario Colibríes, realiza una declaración de las formas. El colibrí aquí, anuncia una manera de entender la poesía: una poesía pequeña en su extensión, ligera en su estructura, veloz en su aparición, pero profunda en aquello que pretende comunicar al lector.
Los poemas de este libro son, efectivamente, breves. Esa brevedad no debe confundirse con inconsistencia. En Colibríes, la extensión es el mecanismo que permite que la palabra adquiera una mayor densidad. Cada poema busca fijar una imagen, una emoción, una pregunta o una intuición para reflexionar sobre ella.
Un colibrí no necesita ser grande para captar nuestra atención. No necesita permanecer. Basta un instante de vuelo, un destello, el movimiento casi imperceptible de sus alas, para conectar con el espíritu. Algo semejante ocurre con estos poemas: llegan, se posan y dejan una impresión en el lector.
Desde el primer poema encontramos una forma de condensación. El texto comienza con «Melancólica mirada de luna en plenilunio» y avanza mediante asociaciones sucesivas hasta concluir: «Desnuda la palabra es / Amor» (I). El poema no desarrolla una historia. No necesita hacerlo. Su procedimiento consiste en aproximar imágenes: la luna, la mirada, el color, la ternura, la voz, la fragancia y, finalmente, la palabra desnuda.
Los versos se desvisten de explicaciones, de discursos extensos, de aquello que pudiera interponerse entre ellos y la emoción. Esa es, precisamente, una de las características del colibrí como símbolo. Su pequeñez no significa ausencia, sino concentración.
Hay algo particularmente interesante en la disposición del libro. Los versos son acompañados por pequeñas imágenes de colibríes, que funcionan casi como una presencia constante en el recorrido de las páginas. Esto permite pensar el poemario como un territorio de vuelo, donde cada numeral es una pequeña aparición. El lector pasa las páginas como quien sigue el movimiento de un ave jugueteando por distintos lugares.
Y los lugares donde se sostiene la poesía de Vásquez son diversos. Hay amor, melancolía, soledad, amistad, paso del tiempo, vejez, juventud, naturaleza, sociedad, memoria y muerte.
Hay poemas que juegan con la figura del tiempo. Otros introducen una dimensión afectiva y melancólica. El procedimiento se repite: el poema se aproxima a una experiencia y, en lugar de explicar extensamente, la condensa. De ahí que leer estas líneas requiera cierta disposición a detenerse o a una pausa, en términos ignacianos. Para apreciar a un colibrí hay que detener la mirada. Para interiorizar estos poemas también.
Quizá una de las metáforas más sugerentes para hablar de Colibríes sea la del néctar. La poesía, de alguna manera, también lo busca. No necesita quedarse con toda la realidad: extrae una mínima porción, aquella capaz de contener su esencia. Eso sucede, por ejemplo, cuando el poema XIX afirma: «Quien escribe en el /claroscuro de la horas / […]/ El Poeta». Aquí la palabra «claroscuro» introduce una imagen particularmente fértil en la creación literaria.
El poema XXIII, por ejemplo, pregunta: «¿Quién soy?» y responde mediante una serie de aproximaciones al «ser». La pregunta no queda cerrada en una definición. Por el contrario, permanece abierta. La autora no pretende resolver la identidad, sino convertirla en movimiento.
Y nuevamente aparece el colibrí que no se deja atrapar del todo.
La naturaleza ocupa un lugar particularmente importante en el libro, pero se convierte en una manera de pensar la experiencia humana. Uno de los ejemplos más claros se encuentra en el poema XVIII: «Verde alfombra y alegre arboleda /Oxigeno las ideas /Pasos que van y vienen por mis orillas /Pensantes hombres y mujeres». Aquí la naturaleza y la sociedad se encuentran. La arboleda no es únicamente un espacio de color, se convierte en hogar.
También encontramos otra característica de la poética de Mary Vásquez: la naturaleza es una forma de conocimiento. El árbol, la flor, el sol, el viento, la luna, las estaciones y el propio colibrí nombran aquello que sería más difícil expresar mediante un lenguaje puramente conceptual.
En el poema IX, por ejemplo, la primavera aparece como una fuerza de renovación: «Nacientes pétalos en extendido vuelo» o en el XLI «Flores son de no me olvides». La primavera puede entenderse como una alegoría del renacimiento, pero también de la poesía misma.
El amor es otro de los territorios recurrentes del libro. Pero tampoco aparece tratado desde una sola perspectiva. Hay deseo, ausencia, recuerdo, ternura y pérdida. En el poema XXVIII encontramos una imagen particularmente hermosa: «Ligeritos los días y los años se van /apretaditas hormigas /en el espacio tiempo». Hay una relación profunda entre naturaleza y persona. El tiempo pasa y se ajusta, los cuerpos envejecen, las estaciones cambian, el ser avanza. La naturaleza se convierte en espejo de la existencia.
Los poemas de Colibríes parecen pequeñas criaturas dentro del poemario. Cada uno tiene su propio ritmo, su propia respiración. Algunos son más contemplativos, otros son irónicos; algunos se acercan al amor, otros a la crítica social. Pero todos participan de esa condición de lo pequeño, donde la economía verbal resulta fundamental.
En una época donde con frecuencia se relaciona la profundidad con la extensión, estos poemas proponen otra mirada: la intensidad de lo breve. Quizá el poema XL lo expresa de manera sugerente: «¡Oh! Amada /Ramillete de amor /Amortiguaste mi caída». El poema se construye alrededor de aquello que no termina de suceder. Y esa suspensión es profundamente poética.
Colibríes nos propone una pregunta que parece sencilla, pero que toca uno de los problemas fundamentales de la poesía: ¿cuánto necesita decir un poema? La respuesta de Mary Vásquez está en la brevedad. Un poema puede contener una sola imagen. Puede formular una pregunta y dejarla sin respuesta. Puede nombrar cualquier cosa, una flor, un árbol, una corbata michi, una bolsa de plástico, una mirada o un cuerpo. Puede detenerse ante la muerte sin convertirla en elegía. Puede medir el paso del tiempo desde la dimensión de un instante. Porque la poesía no depende de la cantidad de palabras, sino de aquello que esas palabras son capaces de abrir en nuestras palpitaciones más sentidas.
Leer Colibríes es aceptar que la poesía puede vivir en lo mínimo. Que un verso pequeño puede contener una emoción grande. Que una imagen breve puede abrir una memoria extensa. Que una palabra, cuando está verdaderamente cargada de poesía, no necesita de muchas otras compañeras en la brega que, a veces, significa escribir un verso.
Comentarios Continue ReadingOpinión
Liberté, Égalité, FraternitéLee la columna de Edwin Cavello
Published
1 día agoon
12/10/2026By
Edwin Cavello Limas
En Francia cuando los estudiantes reclaman educación, el Estado les ofrece represión. Libertad, igualdad y fraternidad, decía aquel lema que terminó convirtiéndose en souvenir turístico. Porque una cosa es imprimirlo en las monedas y otra muy distinta practicarlo cuando los jóvenes exigen que sus escuelas no se caigan a pedazos.
Desde finales de septiembre, liceos bloqueados, calles tomadas y enfrentamientos con la policía sacuden Francia. En París, más de 100 mil estudiantes, universitarios y trabajadores se concentraron en La Bastilla, ese lugar donde alguna vez se derribaron símbolos del poder. Ahora los jóvenes quieren derribar otra muralla: la indiferencia de un gobierno que parece creer que la educación pública funciona con discursos, aplausos y fotografías oficiales.
Los reclamos no son precisamente extravagantes. Faltan profesores, hay docentes que desaparecen durante semanas sin reemplazo y edificios escolares que soportan el calor con la misma dignidad que un horno industrial. Las jornadas se prolongan hasta las seis de la tarde y, para ingresar a la universidad, miles de jóvenes deben atravesar el laberinto de Parcoursup. Al parecer, estudiar en Francia se ha convertido en una carrera de obstáculos.
¿Y cuál es la respuesta del gobierno de Emmanuel Macron? Represión, detenciones y enfrentamientos. Cientos de heridos y miles de detenidos acompañan una crisis que ya no cabe debajo de la alfombra del Palacio del Elíseo. Cuando los estudiantes levantan la voz, el poder parece escuchar únicamente el ruido de las sirenas.
Claro, las cuentas públicas están en rojo y Francia arrastra una deuda enorme. Nadie propone imprimir billetes en la fotocopiadora del colegio. Pero siempre resulta curioso que el dinero sea un problema insoluble cuando se trata de aulas y profesores, mientras la autoridad encuentra recursos suficientes para desplegar uniformes, escudos y gases lacrimógenos. Además, el presidente Macron anda más preocupado en abastecer de armamento militar a Ucrania.
La historia francesa debería advertirle a Macron que la calle no es un decorado. En 2006, los estudiantes consiguieron que se retirara una reforma laboral. Los chalecos amarillos también obligaron al gobierno a retroceder. En Francia, subestimar la protesta suele salir bastante más caro que escucharla.
Macron atraviesa un gobierno debilitado y una sociedad cansada. Responder con fuerza policial a una demanda educativa no resuelve la crisis. Liberté, Égalité, Fraternité, son tres palabras hermosas, que, cuando los estudiantes piden que se cumplan, el gobierno las aplasta con las botas.
Comentarios Continue ReadingOpinión
La ilusión multipolar y el rescate de la soberanía: valores occidentales para el Perú del siglo XXILee la columna de Raúl Allain
Published
3 días agoon
10/10/2026By
Raúl Allain
Por Raúl Allain (*)
No deja de resultar desoladoramente paradojal observar cómo la misma izquierda que durante décadas se rasgó las vestiduras denunciando el supuesto imperialismo y la injerencia extranjera, hoy aplauda con entusiasmo servil el avance impúdico de potencias autocráticas en nuestro territorio. Con un malabarismo ideológico digno de estudio sociológico, los sectores progresistas y la izquierda radical han decidido rebautizar la penetración geopolítica de regímenes autoritarios como Pekín o Moscú bajo el edulcorado eufemismo de la “cooperación Sur-Sur” o la antesala de un prometedor “mundo multipolar”.
Se trata, digámoslo sin rodeos, de una colosal estafa narrativa diseñada para anestesiar la conciencia crítica de los peruanos mientras entregamos las llaves de nuestro futuro.
Como analista y observador de la dinámica social y política de nuestra patria, me asalta con frecuencia una profunda inquietud cuando escucho a ciertos intelectuales de gabinete pontificar en seminarios sobre las supuestas bondades de la neutralidad geopolítica. Sostienen, con un candor que roza la irresponsabilidad, que el Perú debe dejarse querer por todos, aceptando inversiones sin mirar la letra chica ni reparar en la naturaleza moral o política de quienes depositan los cheques.
Pero en la alta política internacional la ingenuidad se paga demasiado cara. El lenguaje del poder no conoce de filantropía ni de solidaridad entre pueblos hermanos; responde, única y exclusivamente, a intereses estratégicos de dominio y expansión.
La narrativa de la izquierda intenta vender la idea de que alinearse con estas autocracias nos otorga autonomía frente a las potencias occidentales tradicionales. Qué trágica ceguera. Lo que en realidad estamos presenciando en América Latina no es el nacimiento de un orden multipolar más justo o democrático, sino la instauración de una nueva forma de subordinación neocolonial, mucho más opaca, voraz e inmune a la rendición de cuentas.
Las autocracias no buscan socios soberanos; buscan satélites dependientes, mercados cautivos y plataformas logísticas para proyectar su hegemonía militar y económica global.
Miremos por un instante el espejo regional para entender la magnitud del riesgo. El recorrido latinoamericano reciente nos muestra un rastro sumamente aleccionador de lo que ocurre cuando un Estado renuncia a sus salvaguardas soberanas en nombre del pragmatismo o la sintonía ideológica. Ahí está la Venezuela destruida por el chavismo, empeñada hasta los tuétanos con Pekín y convertida en la base de operaciones caribeña del aparato de inteligencia de Moscú, habiendo entregado su soberanía petrolera y minera a cambio de financiamiento para mantener a flote a una dictadura sanguinaria.
Ahí está también la Argentina del kirchnerismo, que cedió una porción de su territorio nacional en la Patagonia para la instalación de una misteriosa estación espacial china bajo control de las fuerzas armadas de ese país, envuelta en un secretismo que indigna a cualquier patriota.
En el Perú, lamentablemente, este fenómeno ha alcanzado proporciones alarmantes mientras la clase política miraba hacia otro lado, obnubilada por el brillo del dinero fresco o paralizada por el temor a ser tildada de antiinversionista. El caso del megapuerto de Chancay constituye el ejemplo más emblemático y delicado de esta encrucijada estratégica. Nadie con sentido común puede oponerse a la modernización de la infraestructura nacional ni a la creación de polos de desarrollo que generen empleo para miles de compatriotas.
El problema no radica en el hormigón, en las grúas ni en el comercio exterior; el verdadero problema radica en la estructura de propiedad, la falta de transparencia y los vacíos legales mediante los cuales se entregó la operatividad exclusiva de un activo de seguridad nacional a una empresa estatal vinculada directamente al aparato político de una potencia extranjera.
¿En qué momento decidimos que la infraestructura crítica de la república podía quedar al margen de la soberanía del Estado? ¿Cómo es posible que hayamos permitido que el puerto más importante del Pacífico suramericano, llamado a ser la puerta de entrada y salida de los recursos continentales, opere bajo esquemas de excepción legal que comprometen nuestra propia capacidad de fiscalización y defensa?
No estamos hablando de una fábrica de golosinas ni de una cadena de restaurantes; hablamos del corazón logístico, comercial y geopolítico del Perú.
A esto se suma la alarmante concentración en el sector energético, donde corporaciones estatales extranjeras han ido adquiriendo en silencio monopolios de distribución eléctrica en el norte del país y en la propia capital republicana. Cuando un ciudadano en Lima o en el norte enciende la luz en su hogar, le está pagando la cuenta a una entidad controlada por un régimen autoritario extranjero. En la sociología del poder, esto se llama vulnerabilidad sistémica.
Un país que entrega el control de sus puertos, sus redes de energía y sus comunicaciones a estados autocráticos renuncia implícitamente a su capacidad de tomar decisiones autónomas en momentos de crisis internacional. Nos convertimos, en la práctica, en rehenes de los intereses geopolíticos de otros.
La llamada «diplomacia de la trampa de la deuda» y la invasión silenciosa de capitales opacos no son fantasías geopolíticas ni paranoia de la Guerra Fría. Son tácticas documentadas y probadas en África, Asia y el Caribe, donde países enteros se han visto obligados a ceder el control de sus recursos naturales, minas y puertos marítimos al no poder honrar compromisos financieros leoninos redactados bajo cláusulas de estricta confidencialidad. ¿Queremos que el Perú siga ese mismo camino de servidumbre y pierda la voz en el concierto internacional?
Es precisamente frente a esta amenaza encubierta donde cobra sentido indispensable la articulación de una propuesta sólida desde la derecha soberanista y patriótica. Una propuesta que no debe confundirse jamás con un aislamiento autárquico ni con un proteccionismo mercantilista caduco. Al contrario, la derecha que el Perú necesita en este siglo XXI es una derecha con visión global, pero profundamente arraigada en la defensa de la peruanidad, los valores nacionales y la seguridad de la república.
Debemos proclamar con absoluta firmeza que el desarrollo comercial del Perú no es incompatible con la defensa de nuestra soberanía nacional. El Perú no puede ser una chacra sin portero ni un botín geopolítico. La inversión extranjera es bienvenida, siempre y cuando respete de manera irrestricta nuestras leyes, se someta a los tribunales nacionales, garantice la libre competencia, respete el medio ambiente y, sobre todo, no comprometa los activos estratégicos de la nación.
La verdadera seguridad jurídica no consiste únicamente en ofrecer garantías al inversionista; consiste también en exigir que el inversionista respete la integridad institucional y soberana del país que lo acoge.
En este tablero de ajedrez mundial, el Perú no puede ser neutral respecto a los principios sobre los cuales se edifica la convivencia civilizada. Nuestro destino histórico, cultural y jurídico pertenece de manera inequívoca a la civilización occidental. El alineamiento con los valores de la libertad individual, la propiedad privada, la transparencia institucional, la separación de poderes y el imperio de la ley no es un mero capricho ideológico; es la mejor salvaguardia de nuestra propia democracia y el único marco donde la iniciativa privada puede florecer sin favoritismos ni mafias estatales.
Las autocracias ofrecen dinero rápido y sin preguntas incómodas sobre derechos humanos, democracia o transparencia tributaria. Esa es la carnada con la que seducen a los gobernantes corruptos o débiles de nuestro continente. Sin embargo, ese dinero aparentemente fácil tiene un costo oculto devastador: la erosión de nuestras instituciones y la importación de prácticas corporativas signadas por el secreto, la corrupción y el desprecio por la legalidad democrática.
Cuando permitimos que empresas estatales autocráticas compitan en nuestro mercado, no estamos promoviendo el libre comercio; estamos aceptando una competencia desleal respaldada por el cofre ilimitado de un Estado extranjero, lo que termina desplazando al empresariado nacional y destruyendo la libre competencia genuina.
Por todo ello, la derecha soberanista debe asumir el liderazgo de una agenda de seguridad nacional y desarrollo integral. Esto exige, en primer lugar, la creación de un marco normativo riguroso que someta a revisión y filtrado estratégico toda inversión extranjera en sectores sensibles como la energía, las telecomunicaciones, la minería estratégica y la infraestructura portuaria y aeroportuaria.
Ninguna potencia extranjera, sea de donde sea, debe poseer el monopolio ni el control exclusivo de los nervios vitales de la nación.
En segundo lugar, debemos diversificar inteligentemente nuestros socios comerciales bajo el principio del comercio seguro y transparente. El Perú debe fortalecer sus alianzas estratégicas con las democracias del mundo, atrayendo capitales privados que sí rindan cuentas a sus accionistas, a la prensa libre y a la justicia, y que compitan en igualdad de condiciones sin la sombra de un aparato de inteligencia militar detrás de sus estados financieros. Esa es la manera de construir un capitalismo vigoroso, abierto y resistente a las presiones autoritarias.
En tercer lugar, es urgente recuperar el orgullo y la dignidad en nuestra política exterior. Durante años, la diplomacia peruana ha caído en una especie de pragmatismo tibio que raya en el cinismo, prefiriendo la comodidad del silencio ante las violaciones flagrantes de los derechos humanos y el expansionismo autocrático en el mundo. Un Perú fuerte y soberano debe hablar con voz clara en los foros internacionales, defendiendo la libertad, el derecho internacional y la autodeterminación frente a las aventuras imperiales que amenazan la paz global.
No nos engañemos más con las fábulas románticas de la izquierda. El cuento de la «cooperación Sur-Sur» es la envoltura dorada de un regalo envenenado. La verdadera independencia del Perú no se logra cambiando una supuesta dependencia por una subordinación real ante regímenes autoritarios que desprecian los valores democráticos. La verdadera independencia se ejerce haciendo cumplir la Constitución, protegiendo nuestros recursos estratégicos, defendiendo la libertad de nuestros ciudadanos y abriendo nuestra economía al mundo con reglas claras, patriotismo y altivez.
Estamos a tiempo de corregir el rumbo y blindar a nuestra patria contra las garras del neocolonialismo autocrático. La defensa de la soberanía nacional, la libertad de empresa bajo el imperio de la ley y el orgullo de pertenecer a la tradición democrática occidental son los pilares indispensables sobre los cuales debemos edificar el Perú de las próximas décadas. No permitamos que nos arrebaten el futuro a cambio de espejitos de colores. Es hora de recuperar la firmeza, la dignidad y el control de nuestro propio destino nacional.
Comentarios Continue ReadingOpinión
¿Quién dirige el Liceo Naval Almirante Guise?Lee la columna de Leonardo Serrano Zapata
Published
3 días agoon
10/10/2026By
Leonardo Serrano Zapata
Esta semana vimos un amplio despliegue de prensa para cubrir la intervención en la I.E. Mariano Melgar («Marianito»), en Breña, realizada el 6 de octubre con la presencia del viceministro de Gestión Institucional, Luis Alemán. Asimismo, se informó de su participación en Arequipa para la restitución del estadio Mariano Melgar por mandato judicial, ejecutada este 9 de octubre. Acompañar y coordinar la desocupación de espacios públicos en manos de inquilinos precarios forma parte del deber de la función pública.
Sin embargo, persiste una pregunta de fondo: ¿quién se encarga de la dirección del Liceo Naval Almirante Guise? Mediante la Resolución Ministerial N.° 576-2026-MINEDU, del 21 de septiembre de 2026, el Ministerio de Educación encargó la dirección del colegio a Luis Antonio Alemán Nakamine, viceministro de Gestión Institucional, «en adición a sus funciones» y mientras se designe a un titular. Es decir, el mismo alto funcionario que recorre colegios del país tiene bajo su responsabilidad directa una de las instituciones más cuestionadas.
Este encargo era temporal. El Decreto Supremo N.° 016-2026-MINEDU, publicado el 18 de septiembre, dispuso que el Minedu adopte las medidas necesarias para nombrar al director responsable del proceso de reorganización. Posteriormente, los lineamientos para dicha designación se aprobaron mediante la Resolución Ministerial N.° 598-2026-MINEDU el 1 de octubre y se publicaron el sábado 3 de octubre. A pesar de que han transcurrido seis días desde su publicación (y ocho desde su aprobación), el Minedu aún no hace público quién asumirá el cargo.
La urgencia de los plazos responde al contexto. El hecho denunciado ocurrió el 15 de septiembre: un estudiante de 16 años fue agredido sexualmente dentro de un bus escolar.
En la actualidad, se investiga la presunta omisión de funciones de los docentes Rafael Ludeña Valdivia (entrenador de la delegación deportiva) y Víctor Muñoz Guerra (docente acompañante), así como la actuación de la exdirectora Carito Ayala. Desde la agresión han transcurrido 24 días, y han pasado 22 días desde que la Presidencia anunció la reorganización el 17 de septiembre.
A esta incertidumbre se suma un aspecto financiero que requiere explicación: según el artículo 21 de los lineamientos, la remuneración del director que liderará la reorganización se financiará con el presupuesto del Sector Defensa y no con el del Ministerio de Educación.
De este modo, el colegio queda bajo la conducción del Minedu, pero el sueldo de su director corre por cuenta de Defensa.
La ciudadanía merece saber quién dirigirá el Liceo Naval Almirante Guise, con qué perfil profesional y a partir de qué fecha. Un plan de trabajo no se improvisa, y menos en una IE. que enfrenta graves antecedentes de violencia escolar que deben ser atendidos por un gestor con perfil técnico especializado en gestión de instituciones educativas, gestión de crisis y un compromiso a tiempo completo y no en adicción a sus funciones.
Comentarios Continue Reading Advertisement- Más reciente
- Popular
- Videos
La broma infinita: pelea de toros
Cultura8 horas ago
René Quispe presenta “Diafanización”, una mirada a la ciudad a través de la acuarela
Actualidad8 horas ago
Cantagallo: familias shipibo-konibo, cada vez más cerca de acceder a una vivienda
Política8 horas ago
Senador Juan Carlos del Águila: «El senador Maraví ha sido secretario general de una institución que estaba vinculada directamente con Sendero Luminoso»
Cine8 horas ago
ESTRENO: Simpatía por lo pequeño (2026) [VIDEO]
Cultura2 semanas ago
Nasca: excavaciones ilegales, geoglifos destruidos, una sanción y el convenio con Agrolatina
Actualidad4 semanas ago
La oscura historia de Mamanka: el escultor premiado acusado de abusar de una niña que trajo de Medellín
Política4 semanas ago
En el gobierno de Keiko Fujimori: MEF congela S/ 100 millones para educación pese a la amenaza del Fenómeno El Niño
Política3 semanas ago
Jorge Gavidia Rodríguez: “El INCOR necesita una mayor capacidad de atención y autonomía para responder a las demandas de la población”
Política2 semanas ago
Senador Jaime Quito: “La población está sufriendo y no soporta más a este gobierno” [VIDEO]
Cine8 horas ago
ESTRENO: Simpatía por lo pequeño (2026) [VIDEO]
Familia y Salud1 día ago
Bienestar Psicológico 360°: llevar la salud mental a los barrios para romper el estigma [VIDEO]
Política1 día ago
Antauro Humala en La Cantuta: senadora Ampuero exige respuestas al rector y al ministro de Educación
Actualidad2 días ago
Luz Venus Flores Qqesihuallpa: la jueza que decidió hablarle a una niña en el lenguaje de la justicia verdadera [VIDEO]
Política6 días ago
Diputada Cecilia Chacón a Ernesto Zunini: “No quisiera que un asesor de Movadef pueda hacer una norma para esta bancada” [VIDEO]
LIMA GRIS TV
PUBLICIDAD
PRNEWS
PARTNER
CONTACTO
Síguenos en Twitter
Tweets por @Limagris
LIMA GRIS RADIO
Trending
-
Política6 años ago
Las licencias de Benavides [VIDEO]
-
Política6 años ago
La universidad fantasma de Benavides
-
Actualidad6 años ago
Richard Swing: «Con esta conferencia he dado un gran aporte a nuestra institución y a la humanidad»
-
General6 años ago
Dan ultimátum de 48 horas al presidente Sagasti para derogar Decreto que atenta nuestra Soberanía Nacional
-
Política5 años ago
Altos oficiales de FF.AA a través de comunicado exigen la salida de Jorge Luis Salas Arenas
-
Actualidad3 años ago
Carlos Alcántara: «Crees que voy a pretender hacer una película como Tarantino. Hay que ser huev… para pensar que voy a querer algo así»
-
Cultura6 años ago
MINISTERIO DE CULTURA PAGÓ 175 MIL SOLES AL CANTANTE RICHARD SWING
-
Cultura5 años ago
«Es que somos muy pobres», por Juan Rulfo
- Inicio
- PRNEWS
- ¿Quiénes Somos?
- Staff Lima Gris / Web – Revista – Radio – TV
- Política
Copyright © 2025 Lima Gris
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta