Otra ley que nace muerta. En el cole siempre decimos a los chicos que el arte no es secundario, que es parte de la vida. Y ahora resulta que los propios artistas ni siquiera van a poder organizarse como corresponde. Así no se construye nada.

La vez que llevé a mis alumnos al Qorikancha, un artesano nos contó cómo peleaba por su registro. Esa lucha de años no se resuelve con una firma.