Anoche tembló en Piura y acá en Arequipa ni nos enteramos porque estábamos viendo el partido de Ecuador. Justo cuando mi Mateo preguntaba si el terremoto llega hasta acá. Le dije: no hijito, esto es sillar puro, aguanta cualquier cosa. Y pensar que en Lima ni se inmutan mientras nosotros sentimos hasta el microsismo. La tierra arequipeña es brava pero fiel.