En la Cámara de Diputados del Congreso anida un proyecto de ley, presentado por la bancada de Ahora Nación, que busca simplificar la obtención del bachiller universitario sin que el estudiante tenga que sustentar una tesis tras culminar los años de formación académica.

Según la iniciativa (PL 00155-2026-2031-CD), la formación en investigación ahora se completaría durante la carrera, para así evitar que las universidades exijan nuevos trabajos o más trámites para lograr el grado académico de bachiller.

¿Chau a la tesis?

Se apunta a modificar la ley universitaria para que en el último semestre de estudios se realice una investigación que servirá para acreditar el bachillerato, sumado al conocimiento de un idioma extranjero o lengua nativa.

La propuesta remitida por la legisladora Marleny Arminta señala que las universidades podrán decidir cómo se denominará este curso, los contenidos por abordar y bajo qué modalidad tendrá que desarrollarse.

Además podrán fijar si el trabajo de investigación será individual o grupal, siendo lo único esencial que se relacione con las competencias de la carrera.

El punto central de la propuesta es que la aprobación de este curso sea suficiente para cumplir con el requisito de formación investigativa necesario para obtener el bachillerato.

Arminta alega en el proyecto de ley que el problema no radica en la exigencia de la investigación universitaria, sino en la necesidad de garantizar que las competencias sean desarrolladas y evaluadas en el pregrado.

La propuesta de Ahora Nación busca que la formación investigativa sea parte del último semestre de las carreras universitarias. Foto: Andina
La propuesta de Ahora Nación busca que la formación investigativa sea parte del último semestre de las carreras universitarias. Foto: Andina

A ello se suma el costo económico y el tiempo que exige obtener el bachiller, un proceso cargado de trámites, derecho de pago y requisitos adicionales.

“Estas cargas pueden dificultar el acceso oportuno al grado académico para egresados de todos los niveles socioeconómicos, y tener un impacto aún mayor en aquellos que cuentan con menores recursos o necesitan incorporarse prontamente al mercado laboral”, precisa.

Sin costos adicionales

El PL sostiene la prohibición de realizar cobros adicionales ligados con el cumplimiento del requisito de investigación para el bachillerato.

De esa manera, las universidades públicas y privadas no tendrían que cobrar por conceptos como asesoría, revisión, jurado o sustentación, debido a que estas actividades dejarían de formar parte de requisitos adicionales.

Arminta exhorta a que los trámites para el bachillerato tendrían que darse bajo criterios de simplificación y razonabilidad de costos.

Finalmente, aclaran que la SUNEDU se limitaría a administrar el Registro Nacional de Grados y Títulos, sin requerir autorización, opinión o aprobación previa sobre los aspectos académicos escogidos por cada casa de estudios.

Cabe añadir que hasta este año se puede obtener el grado de bachiller de manera automática una vez culminada la formación de pregrado. Desde el Congreso se ha buscado que sea una decisión permanente.

Cuestionamientos al proyecto

Paul Neira, educador y fundador de The Learning Factory, señala a Gestión que el proyecto de ley no define con claridad qué problema busca solucionar y podría afectar a la formación investigativa de los estudiantes.

Comenta que varias universidades ya han implementado mecanismos para que los estudiantes desarrollen sus trabajos de investigación durante la carrera, por lo que considera que la propuesta no necesariamente requiere un cambio legal; además, se torna confuso el planteamiento legislativo, ya que hay varios cursos de investigación en la carrera.

“Hoy en día las universidades tienen hasta cuatro cursos dedicados a lo largo y ancho de toda la carrera. Y todos tienen como estructura el proceso de armar la tesis”, añade.

A su criterio, el riesgo es que la formación investigativa que actualmente se desarrolla progresivamente durante la carrera termine reduciéndose a una sola asignatura.

Neira acota que la eliminación de estas exigencias podría afectar el proceso de formación investigativa si no se garantiza que esta se desarrolle adecuadamente en toda la carrera.

En esa línea, considera más útil revisar qué universidades ya han conseguido que sus estudiantes terminen su formación de pregrado con la investigación desarrollada, para identificar prácticas que puedan ser replicadas en otras instituciones.

SOBRE EL AUTOR
Fernando Cuadros Concha

Periodista con más de 5 años de experiencia en la cobertura de coyuntura económica e informes especiales en prensa escrita y digital.

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