El gasto de las familias peruanas volvió a tomar impulso en julio, luego de la normalización por el agotamiento de los retiros de fondos previsionales del 2025, que siguieron teniendo efecto hasta el primer trimestre de este año. Según el reporte, este avance responde principalmente a una mayor confianza del consumidor, indicador medido por Apoyo Consultoría que volvió a ser optimista en julio tras varios meses en posición pesimista. La mejora podría estar asociada al fin del periodo electoral, indicó Vanessa Belapatiño, economista senior de BBVA Research.
“Es posible [que esté relacionado con el resultado de las elecciones]. [...] Vale decir que, dentro del indicador de confianza del consumidor, lo que más se ha recuperado es el de situación del trabajo presente. Además, también ha mejorado la confianza del empresariado”, comentó a Gestión.
El mes también destacó por la fortaleza del mercado laboral, con mayor creación de empleo formal y un aumento de ingresos solo en Lima Metropolitana. A ello se suma el crecimiento del crédito de consumo, que sigue avanzando a tasas de dos dígitos. Además, julio es un mes en el que los trabajadores formales reciben gratificación, lo que también pudo dar ánimos para gastar.
Sin embargo, el poder adquisitivo de las familias sigue viéndose afectado por el aumento de la inflación, que llegó a más de 4% en julio, fuera de la meta del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). De hecho, la entidad monetaria estima que los precios se mantengan al alza en los próximos meses debido a los altos precios internacionales del petróleo, como consecuencia del conflicto en Medio Oriente.
El consumo con tarjetas de crédito y débito —que representan el 76% de las transacciones que hicieron los peruanos este mes— se aceleró en julio principalmente en tres rubros: Turismo, Entretenimiento, y Moda y belleza. Eso evidenciaría una mayor disposición de los hogares a destinar recursos a categorías que van más allá de los gastos esenciales.
“En julio, por lo menos por el lado formal, hay un ingreso extra por las gratificaciones. Además, en el mismo mes del año pasado se alcanzó una tasa de crecimiento bastante moderada. Puede ser que estos tres rubros no esenciales también estén impactados [positivamente] por tratarse de un mes con varios feriados”, señaló Belapatiño.
En el detalle, el gasto turístico creció 11.2% en promedio durante el mes, impulsado por un incremento en las compras de pasajes aéreos y la recuperación de la demanda de excursiones. Ambos servicios representan casi S/ 7 de cada S/ 10 del consumo de la categoría.
Pese a ello, Belapatiño considera que en agosto el consumo se mantendría sólido y descartó que pueda generarse una nueva desaceleración en los próximos meses. “Es posible que algunos componentes de la canasta de menor peso se vean afectados por El Niño, situación que hasta el momento no se ha vislumbrado de manera amplia. Ahora lo que más está pesando en el incremento de la inflación es transportes y posiblemente se mantenga en niveles altos en los próximos meses mellando un poco el consumo, pero no de una manera tan fuerte como para que la lleve a desacelerarse nuevamente”, indicó.
La economista de BBVA Research indicó que, a partir del próximo mes, la categoría de Educación ya podría mostrar un resultado positivo tras las dos caídas consecutivas que ha venido enfrentando. “En educación, agosto normalmente es un mes más importante que los anteriores porque es cuando empiezan las inscripciones en universidades y ciclos en general de muchos centros educativos”, refirió. Dicha categoría sigue en rojo, pero “menos hundida”, al pasar de una caída de 5.5% a una de 0.9% en julio. Aunque el gasto en academias, cursos online y talleres volvió a reducirse, los pagos en universidades e institutos vienen recuperándose, lo que impulsa al sector debido a que representa S/ 7 de cada S/ 10 de su consumo.
En contraste, el consumo se redujo en la mayoría de las categorías, principalmente en varios asociados a bienes o servicios básicos. Durante julio, las compras de alimentos se redujeron en 2.2%, su segunda caída mensual consecutiva. La demanda de estos productos se evidenció por menores transacciones en los supermercados, donde se produce más de la mitad del gasto, al mismo tiempo que el consumo en restaurantes se desaceleraba nuevamente.
En cuanto a entretenimiento, el rubro pasó de un crecimiento prácticamente nulo a un avance de 17.7%, con una mayor demanda en casinos y loterías, así como en cine, teatro y espectáculos. La recuperación del consumo también se observa en moda y belleza, que creció 12.3% por mayor uso de servicios de salones de belleza y spa, que concentró el 82% del gasto de este rubro.
La desaceleración también se refleja en transporte, cuyo avance pasó de 26.9% a 25% durante julio. Aunque el gasto en combustible aumentó, la demanda por taxis y pedidos de delivery viene perdiendo ritmo. De igual forma, las compras de la categoría “hogar” y el rubro “otras compras” —que abarca transacciones en tiendas por departamento, productos electrónicos, juegos y videojuegos, fotografía, entre otros— mostraron una desaceleración.
En el caso de Salud, el gasto pasó de crecer 12% en junio a solo 9.3% en julio, debido a menores transacciones en hospitales, clínicas, farmacias y boticas. Así, mientras unos rubros están en camino a recuperar sus niveles de consumo, otros van desacelerándose.
Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.
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