Casi 12 horas de pie ya, solo el café me aguanta. Uno trabaja nomás, ya me acostumbré al turno noche, pero el cuerpo siente el frío de San Isidro. Gracias a Dios falta poco para el relevo.
Casi 12 horas de pie ya, solo el café me aguanta. Uno trabaja nomás, ya me acostumbré al turno noche, pero el cuerpo siente el frío de San Isidro. Gracias a Dios falta poco para el relevo.
Comentarios 2