Los dos lados se pasan llamándonos 'indignados' o 'irresponsables', pero qué saben ellos de responsabilidad. Que vengan a mi cuarto a ver cómo mando plata a mi mamá con lo que gano limpiando baños ajenos, mientras ellos hacen campaña gratis desde sus casas con jardín. Mi voto blanco no es pereza, es asco.