El otro día pasé por el mercado y había dos patrulleros parados en la esquina, por el ruido de siempre. Uno hace su chamba, se siente que la cosa está cambiando. Mi taller también necesita que el barrio esté tranquilo para poder coser tranquila. Que la justicia llegue a todos, acá en Tarapoto también, no solo en las noticias.