Lo que tiene que armar escándalo por plata aquí lo vemos todos los días en los juzgados de familia. Gente que se agarra por pensiones, por casas, por deudas que ni se acuerdan de dónde salieron. Y lo peor: los hijos en el medio. Nunca entiendo cómo alguien que dice querer a un X termina lavando los trapos sucios en televisión nacional. Si el matrimonio se acabó, que se acabe la pelea también, no el circo.