La temporada 2026-2027 podría traer un Fenómeno de El Niño (FEN) fuerte, lo que obligará a las familias peruanas a modificar sus rutinas de compra. Lejos de reducir su consumo, los hogares buscarán formas estratégicas para abastecerse gastando menos. Así lo revela un estudio de Worldpanel by Numerator, realizado entre el 6 y el 19 de julio de 2026 en una muestra de 1,238 familias que analizan cómo reaccionarían ante los efectos del fenómeno en sus zonas. Según los datos, la estrategia más adoptada sería abastecerse con anticipación: 4 de cada 10 hogares peruanos planea comprar más productos si el Fenómeno de El Niño afecta su área. La segunda opción, elegida por 38% de los encuestados, es optar por marcas más económicas. También destaca el cambio en la ubicación: el 28.2% preferiría acudir a establecimientos cercanos a su vivienda para ahorrar en transporte o tiempo. En menor proporción, se observan otras tácticas. El 19% buscaría promociones y descuentos en marcas premium, mientras que 18.3% adquiriría formatos grandes para obtener mejor precio por unidad. Solo un 9.2% elegiría comprar en tamaños pequeños y el 7.8% indica que no cambiaría sus hábitos de compra actuales. En síntesis, el consumidor peruano no dejará de gastar, pero ajustará su conducta para mantener el consumo con mayor eficiencia financiera. El bolsillo marcará qué estrategia seguirá cada hogar frente a la incertidumbre climática. En lugar de simplemente reducir cantidades, las familias replantearán dónde, cuándo y cómo compran sus productos esenciales. Esta adaptación refleja una realidad económica donde la previsión se vuelve clave para proteger el presupuesto familiar ante eventos naturales que podrían encarecer o escasear bienes básicos en los próximos meses. Redacción RPP

Mientras el Fenómeno El Niño se aproxima, las respuestas de los peruanos para proteger su economía doméstica varían drásticamente según su bolsillo. Los datos revelan que quienes tienen mayor margen económico optarán por anticipar sus necesidades, mientras que los hogares con menos recursos priorizarán la reducción de costos en cada compra.

En el segmento A/B, la estrategia dominante es abastecerse: 49.1% planea comprar más productos. Además, un tercio de estas familias ajustará su gasto buscando promociones en marcas premium o eligiendo formatos grandes para ahorrar. Por otro lado, en los estratos D/E, la prioridad cambia radicalmente; el 41.8% migraría hacia marcas más económicas, mientras que solo 39.8% optaría por abastecerse comprando más.

El nivel socioeconómico C se sitúa en un punto medio: 43.3% busca abastecerse y 37.6% recurre a opciones de menor precio. Esto confirma que el impacto del fenómeno no será uniforme; las familias con mayor capacidad financiera tendrán más herramientas para anticipar la crisis, mientras que los de menores ingresos dependerán de marcas más baratas.

El cambio también dependerá de la región

Tampoco existe una respuesta homogénea a nivel geográfico. En la región Centro, el 53.5% de los hogares indica que buscaría abastecerse comprando más productos. Le siguen Oriente y Norte con porcentajes cercanos: 51.2% y 48.4%, respectivamente.

Lima muestra un comportamiento diferente, donde el porcentaje baja al 40.4%, mientras que en el Sur llega a 38.7%. Asimismo, existen diferencias notables en la búsqueda de establecimientos cercanos. En Oriente, el 37.3% de los hogares compraría en lugares próximos a su vivienda, cifra superior al promedio nacional del 28.2%.

En tanto, el Sur destaca por mantener sus hábitos; una proporción del 15% declara que no cambiará su forma de comprar, casi el doble del promedio nacional de 7.8%. Estas estrategias no surgieron de la nada, sino que reflejan un consumidor que ya viene modificando la manera en que distribuye su gasto.

El análisis de Worldpanel by Numerator revela que los hogares peruanos están adoptando una estrategia clara: priorizar productos con excelente relación precio-beneficio, lo que denominan como "value for money". Para gestionar mejor su bolsillo frente a la incertidumbre climática, han optado por formatos pequeños y medianos. De hecho, las presentaciones pequeñas pasaron de representar 37.1% a 38.4% del gasto total en empaques. Por su parte, los formatos medianos se mantuvieron estables alrededor del 21%, mientras que las compras en grandes formatos bajaron ligeramente, pasando de 21.6% a 20.2%. Esto permite entender por qué, ante un eventual Fenómeno El Niño (FEN), muchas familias podrían elegir envases más pequeños: no es porque consuman menos cantidad, sino para controlar cuánto dinero desembolsan en cada transacción.

Sin embargo, el contexto económico actual difiere notablemente de los años anteriores a eventos similares. La proporción de hogares que se considera en una situación financiera "cómoda" aumentó significativamente, subiendo de 15% en 2023 a un 24% proyectado para 2026. Al mismo tiempo, aquellos que reportan dificultades financieras disminuyeron de 37% a 30%. El estudio también integra indicadores oficiales como empleo y salario real, mostrando una posición macroeconómica más favorable frente a los episodios de 2017 y 2023.

Por ello, la lectura del informe es que un eventual FEN fuerte no necesariamente provocaría una contracción inmediata del consumo. Los hogares tendrían una mayor disposición a planificar sus compras y adaptar la forma en que gastan con base en su estabilidad actual. Además, el cambio en los hábitos de consumo va más allá de la mera respuesta a la emergencia climática. El estudio identifica nuevas ocasiones de compra que se han consolidado dentro de las casas peruanas, destacando especialmente el cuidado personal y el bienestar como categorías que siguen ganando espacio en el presupuesto familiar.

Aunque el consumidor peruano protegerá sus nuevos hábitos frente a la presión en precios, esta categoría registra un crecimiento anual compuesto del 5.3%, superior al 1.7% de productos esenciales.

También crecen las categorías asociadas a momentos de indulgencia, como snacks, repostería, salsas y determinadas bebidas. Así, incluso ante un escenario de mayor presión sobre los precios, el consumidor peruano buscaría proteger parte de los nuevos hábitos de consumo que ya incorporó a su presupuesto.

Leer artículo completo en rpp.pe →