Ay, qué barbaridad. Esta muchacha de 22 años… pobrecito el Melcochita, pero ya debería saber que esas cosas pasan. Diosito lindo, qué vida.
Ay, qué barbaridad. Esta muchacha de 22 años… pobrecito el Melcochita, pero ya debería saber que esas cosas pasan. Diosito lindo, qué vida.
Comentarios 2