Trump afirmó que no prohibirá las exportaciones de diésel estadounidense, después de que los países del G7 y sus socios acordaran liberar parte de sus reservas de combustible de emergencia, justamente, para frenar las alzas.

Es más, el último viernes 9 de octubre, a través de su red social Truth, el presidente de Estados Unidos anunció que se logró un acuerdo con su homólogo, Vladímir Putin, para que Rusia libere barriles de diésel para ayudar a bajar los precios en los mercados mundiales.

El golpe de retomar la idea

Si bien la idea inicial se diluyó por ahora, dejó un sinsabor en las economías, pues Estados Unidos es uno de los principales proveedores del mercado internacional. Es más, en el caso del Perú, la preocupación es notoria, sobre todo, si se considera que nuestro país es un importador nato de combustible.

Actualmente, el Perú mantiene una elevada demanda de diésel. Según datos del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin), el consumo alcanzó un promedio de 158.62 mil barriles diarios en lo que va de este año, por encima de los 152.15 mil barriles diarios que registró en 2025.

De ese total, Estados Unidos estaría cubriendo cerca de la mitad de la demanda de diésel en el país. De acuerdo con la información recopilada por Oxford Economics, el Perú le compró alrededor de 83,600 barriles diarios a los proveedores estadounidenses en el primer semestre de 2026.

Ante esta alta dependencia de más importaciones de diésel norteamericano, ¿qué podría pasar con el mercado peruano si se retoma la idea de Trump de limitar sus exportaciones?

María Julia Aybar, presidenta del Comité Sectorial de Hidrocarburos de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), sostuvo que una reducción de la oferta disponible de diésel en el mercado internacional generaría una presión al alza de los precios del combustible en el Perú.

“Si bien nosotros producimos hidrocarburos, ya sean líquidos o gas, aún no somos capaces de producir lo necesario para cubrir la demanda. Si la oferta que ofrece Estados Unidos se afecta, evidentemente los precios van a crecer porque la demanda se mantiene y, como hay menos producto, el precio sube”, explicó a Gestión.

Esto se sumaría a las presiones internacionales que elevaron el precio y que es lo que hoy los líderes mundiales quieren frenar. Según Pedro Gamio, exviceministro de Energía, el diésel habría pasado de costar alrededor de S/ 12 por galón en marzo a S/ 29 actualmente, monto que seguiría al alza si se retoman las ideas de establecer restricciones en los mercados internacionales.

Aunque el hecho de que Estados Unidos haya retrocedido da cierto margen para buscar nuevos proveedores, de revertirse, los compradores peruanos se verían obligados a asumir mayores costos de importación.

“Esto nos da un margen de tiempo […] Es muy fuerte la dependencia del mercado internacional, lo que nos obligaría a hacer las compras de diésel para el Perú a países en Asia o Oriente Medio y eso nos encarecería el flete en un contexto en el que han subido a raíz de la guerra”, sostuvo Gamio.

Para Erick García, exdirector general de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Minas (Minem), el impacto sobre los precios podría sentirse con rapidez si se retoma la medida estadounidense y termina afectando los marcadores internacionales de referencia. Por ahora, se advirtió una incertidumbre.

Otro problema, indicaron los especialistas, es que el espacio de respuesta del Perú es limitado debido a las actuales condiciones para el almacenamiento de combustibles.

“Hay un tema con la restricción de almacenamiento. Si nosotros cambiáramos las normas de existencia en donde permitimos utilizar toda la infraestructura existente sin restricción, entonces, eso podría ayudarnos”, señaló García.

En ese sentido, consideró necesaria la implementación de una agencia de inventarios de combustibles, que permita desarrollar infraestructura de almacenamiento y gestionar las existencias ante situaciones de emergencia.

Perú importa gran parte del diésel que consume, por lo que una menor oferta internacional podría elevar los precios y generar mayores costos para varias industrias.
Perú importa gran parte del diésel que consume, por lo que una menor oferta internacional podría elevar los precios y generar mayores costos para varias industrias.

Minería y transporte, entre los más expuestos

Según recordó Gamio, el diésel es un insumo fundamental para una serie de actividades productivas, por lo que, en general, un incremento sostenido de su precio puede elevar los costos operativos y logísticos.

Uno de los sectores en los que se vería un fuerte impacto sería en la minería a tajo abierto, donde se utiliza para movilizar camiones de gran tonelaje.

“Hay un efecto en cadena, pero el diésel es protagónico para la minería. Se usa mucho en tajo abierto y en los camiones de gran tonelaje. Sería un golpe duro a la minería y también a la industria y a la generación térmica”, refirió.

Asimismo, si el precio no se detiene, se vería impactado el transporte para el traslado de alimentos, materias primas y otros productos hacia las ciudades. Ello podría terminar afectando los precios de distintos bienes y servicios.

Esto hace más relevante que no se concreten las limitaciones a los envíos de diésel.

¿Qué se podría hacer?

Para Aybar, estas discusiones vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de reducir la dependencia peruana de los combustibles importados. La representante de la SNMPE sostuvo que, ante una coyuntura internacional, el país no tiene capacidad para controlar los precios externos, pero sí puede trabajar en incrementar su producción local.

En esa línea, señaló que existen lotes petroleros que podrían reactivarse y contribuir a elevar la producción nacional.

“Tenemos lotes que producen crudo que están parados y podrían sumar 10 mil barriles. Imagínate si logramos activar dos o tres lotes y ponemos cierto nivel de inversión para que la producción se incremente. Perupetro hace unos años hizo una evaluación y decía que podíamos llegar a 100,000 barriles, eso disminuiría el impacto de los precios internacionales para cubrir el déficit”, sostuvo.

A su vez, García agregó que la respuesta no debería concentrarse solo en el diésel. Para reducir la exposición a los golpes del mercado internacional, consideró necesario avanzar en la masificación del gas natural, desarrollar mayor infraestructura de almacenamiento y generar mejores condiciones de competencia en el mercado de combustibles.

SOBRE EL AUTOR
Guadalupe Gamboa

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.

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