Este monto exigible, no “emociona” al jefe de la Sunat, César Luna Victoria, quien señaló ante la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados: “De la deuda exigible de más de S/ 90 mil millones, más del 70% no son cobrables porque es una deuda dudosa que tenemos que castigar porque ya agotamos todos los actos de cobranza o es una deuda en riesgo porque el deudor ya no tiene actividad económica o patrimonio”.

Con ello, solo para S/ 11,900 millones “se estima que la gestión de cobranza va a ser exitosa”. El grueso de este monto (80%) responde a 2,710 contribuyentes en sectores como construcción, inmobiliario y consorcios; comercio; empresas agroindustriales azucareras; actividades profesionales; otras actividades; transporte; minerales; agropecuaria; pesca y acuícola; casinos; y educación.

“Nosotros como administración tenemos que evitar que el stock [de deuda] se incremente. Como decía, hay S/ 123,000 millones que es el 100% del stock, pero solo S/ 11,900 millones es cobrable. Entones, ¿cómo evitamos que aumente el stock?”, se preguntó.

Deuda tributaria. Fuente: Sunat
Deuda tributaria. Fuente: Sunat

Acciones bajo radar

Frente a ello, Luna Victoria dio algunas de las acciones. En general, tendrán como base dos “pasos”: incrementar el cumplimiento voluntario y reducir el litigio, con un “cambio de paradigma”.

Señaló que para el “buen contribuyente” el foco es acercarse y facilitar el pago.

“[...] muchas veces la administración tributaria ha estado alejada de los gremios [empresariales], tratándose como acreedor y deudor que no podían verse. Pero, la mejor manera de cobrar una deuda es que el acreedor esté cerca del deudor, por ello, vamos a retomar algo que se dejó de aplicar en los últimos años: vamos a tener mesas de coordinación con los gremios para conversar con ellos las dificultades que tienen de pago y en esa conversación establecer facilidades”, anunció.

La Sunat recordó ante la consulta de Gestión que ya han dado unos primeros pasos en este sentido. Hasta ahora, se han reunido, aún de forma individual, con, por ejemplo, ComexPerú, la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) y la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep).

En general, Sunat tendrá como base dos “pasos”: incrementar el cumplimiento voluntario y reducir el litigio, con un “cambio de paradigma”. (Foto: GEC)
En general, Sunat tendrá como base dos “pasos”: incrementar el cumplimiento voluntario y reducir el litigio, con un “cambio de paradigma”. (Foto: GEC)

A esta acción se sumarán otras que ya vienen de gestiones anteriores y que se irán perfeccionando. Por ejemplo, Luna Victoria se refirió al perfil del contribuyente, que básicamente según el comportamiento de las personas, les coloca una “nota”: “Conforme uno comienza a tener una mejor conducta tributaria, sube de escala en el perfil. Así, a los contribuyentes en las escalas más altas se les va a facilitar una serie de trámites como ampliación de plazo de pago, menor plazos para la devolución de créditos fiscales”.

Se agrega el soft compliance. Según el superintendente, aunque la Sunat no puede cambiar las leyes sobre las que se rige –que además son garantías para los contribuyentes–, sí puede adelantar opinión sobre cómo se interpreta la norma o el estándar de la prueba.

“La administración tributaria va a salir al público, vamos a preanunciar cuál es la interpretación para que los contribuyentes se adecuen. Entonces, sabrán si se ciñen a nuestra interpretación y pagan los tributos espontáneamente o preparan sus pruebas para procesos de impugnación”, señaló.

En el otro frente, para el mal contribuyente, se pretende “incrementar la sensación de riesgo”.

Las deudas tributarias (que integran tributos, multas e intereses) suman S/ 123,100 millones. (Foto: GEC)
Las deudas tributarias (que integran tributos, multas e intereses) suman S/ 123,100 millones. (Foto: GEC)

La conversación necesaria

Jorge Picón, abogado tributarista y socio de Picón & Asociados, señaló que una medida como estas mesas debe tener un horizonte claro. “Si vas a querer una buena relación con los gremios, tendrías que partir por decirles: ‘¿En qué punto crees que debería mejorar? ¿en dónde crees que nace la percepción de abuso por parte de la Sunat?’. Porque reunirse para pedir que por favor paguen, eso no va a prosperar”, señaló.

“La Sunat ha sido percibida como una entidad abusiva y que crea un enorme nivel de inseguridad jurídica [...]. Si partes de esa premisa, entonces la pregunta principal para la administración tributaria es: ¿cómo hacer para que la gente vuelva a creer en ella? Porque si las mesas son para pedir que se paguen las deudas, no se entendió el problema”, enfatizó.

SOBRE EL AUTOR
Whitney Miñán

Editora de Economía y coordinadora de ESG del diario Gestión. Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Con casi 10 años de experiencia profesional en el rubro.

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