Concluyó formalmente la audiencia pública ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) por el caso del Pueblo Indígena Mashco Piro vs. Perú. Durante las sesiones, la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes (FENAMAD) y EarthRights International (ERI) expusieron detalladamente cómo el Estado peruano ha incumplido su obligación legal de garantizar la intangibilidad del territorio ancestral y el principio de no contacto. Las organizaciones argumentaron que la permisividad estatal frente a la invasión de terceros y el desarrollo de actividades extractivas agrava las condiciones que amenazan la existencia de este pueblo en aislamiento.

El conflicto se remonta a décadas atrás. Las organizaciones recordaron que, desde 1999, FENAMAD presentó evidencias concluyentes al Estado sobre la presencia del pueblo Mashco Piro en zonas que posteriormente fueron entregadas a la explotación maderera. Pese a estas advertencias, cuando el Estado creó la Reserva Territorial de Madre de Dios en 2002, lo hizo de manera fragmentada. Solo reconoció el 34% del área previamente identificada como territorio de pueblos indígenas en aislamiento.

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La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) respaldó esta postura durante el proceso. Señaló que «esta falta de protección estatal ha permitido que dentro de la reserva territorial Madre de Dios se desarrollen diversas actividades económicas que impactan a los pueblos indígenas del caso». La CIDH especificó que estos impactos provienen de proyectos madereros, mineros y de infraestructura que operan con avales estatales. Además, sumó que también afectan la tala ilegal.

La defensa desde el territorio y el abandono estatal

Ante el vacío estatal, las comunidades han asumido la primera línea de defensa. Julio Cusurichi, expresidente de FENAMAD, testificó que durante 25 años los puestos de control y monitoreo para proteger a los Mashco Piro han sido sostenidos de manera independiente por FENAMAD, la Nación Yine y los pueblos que cohabitan la zona. Por ello, Cusurichi concluyó ante el tribunal interamericano: «Venimos acá porque es la única esperanza de que nuestros hermanos indígenas en aislamiento continúen con vida».

El actual presidente de FENAMAD, Alfredo Vargas Pio, exigió la presencia de un Estado que cumpla su obligación protectora y trabaje junto a las comunidades para salvaguardar la convivencia pacífica.

El actual presidente de FENAMAD, Alfredo Vargas Pio, exigió la presencia de un Estado que cumpla su obligación protectora.(Foto: Mincul)

«Reafirmamos que el territorio del pueblo Mashco Piro debe ser respetado en su condición de espacio intangible, garantizando su derecho a la libre determinación», manifestó.

En esa misma línea, el vicepresidente de la organización, Eusebio Ríos Viche, recordó que para los pueblos en aislamiento el territorio es indispensable para su supervivencia. «El territorio significa todo, ahí está la memoria, nuestras costumbres, la identidad, nuestra cultura».

Incompatibilidad de las operaciones empresariales

Mikel Berraondo, doctor en Derecho Internacional Público y perito del caso, reforzó el sustento técnico y legal de la demanda. Afirmó categóricamente que las operaciones empresariales y forestales en el territorio ancestral, o en zonas adyacentes, son «absolutamente incompatibles» con la protección de los pueblos en aislamiento.

Juliana Bravo, abogada del caso y directora de la oficina de Latinoamérica de ERI, alertó que la lógica del Estado peruano de intentar compatibilizar la vida de estos pueblos con intereses económicos constituye una clara violación a los estándares internacionales. Bravo también lanzó una advertencia sobre la coyuntura política actual.

«El pedido de facultades legislativas realizado por el gobierno actual, que busca flexibilizar y debilitar permitiendo la certificación express de proyectos en las áreas naturales protegidas y reservas indígenas, amenaza el territorio de los Mashco Piro».

Audiencia pública ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. (Foto: Difusión)

Exigencias formales ante la justicia internacional

Para frenar la devastación ambiental y asegurar la integridad ecológica del ecosistema, la representación de las víctimas presentó las siguientes solicitudes vinculantes a la Corte IDH:

  • Proteger el territorio de ocupación ancestral del pueblo Mashco Piro, garantizando su absoluta intangibilidad y el respeto al principio de no contacto.
  • Finalizar el proceso de categorización de la Reserva Territorial Madre de Dios a Reserva Indígena, un trámite que permanece inconcluso desde el año 2014.
  • Implementar cordones de protección efectivos alrededor del área delimitada para garantizar el derecho a la salud y el bienestar de los pueblos coexistentes.
  • Reconocer formalmente y adoptar el sistema de protección comunitaria que FENAMAD ya viene implementando en el territorio, coordinando su gestión con la organización indígena.
  • Cancelar de manera definitiva todos los proyectos extractivos a gran escala, sin importar su etapa de desarrollo, dentro del territorio ancestral Mashco Piro.

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