¿Castigar o no castigar? Esa es una de las dudas que más ronda a los padres cuando sus hijos desafían las reglas de la casa. El temor a gritarles, negarles algo o imponerles una consecuencia por miedo a ‘traumatizarlos’ puede terminar convirtiéndose en permisividad. Pero tampoco los golpes son una solución. La clave está en saber qué medidas tomar y, sobre todo, cómo hacerlo.
Mira también:Para el psicólogo Héctor Lazo, un castigo puede consistir en reducir o retirar por un tiempo aquello que más disfruta el menor: el celular, los videojuegos o alguna actividad recreativa. Y, paralelamente, con la cabeza fría, explicarle que toda conducta tiene consecuencias, y por qué se está aplicando ese castigo.

“No hay que tener miedo de llamar la atención de forma enérgica y poniendo límites. Eso no genera traumas. Pero esa firmeza no debe confundirse con violencia psicológica ni verbal. Una cosa es llamar la atención y otra humillar o insultar”, señala.
Lazo considera que, como sociedad, hemos pasado de un extremo a otro. De familias que corregían con violencia a hogares donde no hay reglas por miedo a causar daños emocionales en niños y adolescentes. “Los hijos necesitan libertad y comprensión, pero también límites que los adultos deben establecer y sostener”, afirma.
TE VA A INTERESAR:
- ¿Tu perro se emociona demasiado al verte? Estas señales pueden revelar ansiedad
- ¿Tu perro está mal? Cuidado, no todas las medicinas de humanos son para ellos
- Convirtió el techo de su casa en un huerto y ahora cosecha sus propios tomates, zapallos y frutas
- “Me encanta ser papá a tiempo completo”, el tiktoker que triunfa como ‘Camilo, papá en casa’
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta