En el techo de una casa de La Perla, en el Callao, hay un pequeño ‘mercado’ donde no hacen falta bolsas ni monedas. Lechugas, tomates, pepinos, rabanitos, pallares, perejil, albahaca y hasta papas crecen en el huerto que María Ramírez (39) empezó a cultivar en pandemia y que hoy sorprende a todo aquel que lo conoce.

Mira también:
Aldo Comunica, el tiktoker que recorre el Perú y el mundo en busca de sus rincones más increíbles
¿Quiénes son Los Cox? El joven trío que revive el bolero desde Perú

Mary creció en Amazonas, ayudando a su mamá y abuela a cultivar y cosechar. Al llegar a Lima, extrañó estar rodeada de naturaleza y llenó sus espacios de plantas ornamentales. Pero quería más.

María encontró en el cultivo una forma de aprovechar cada espacio de su casa y disfrutar de alimentos cosechados por ella misma. Foto: Archivo María Ramírez.
María encontró en el cultivo una forma de aprovechar cada espacio de su casa y disfrutar de alimentos cosechados por ella misma. Foto: Archivo María Ramírez.

En 2020 se animó con lechugas y rabanitos y, al ver sus primeras cosechas, comprobó que también podía cultivar alimentos en esta jungla de cemento.

Con el tiempo sumó zanahorias, tomates, tubérculos y distintas frutas, hasta lograr que buena parte de lo que sirve en su mesa saliera de su azotea.

María encontró en el cultivo una forma de aprovechar cada espacio de su casa y disfrutar de alimentos cosechados por ella misma. Foto: Archivo María Ramírez.
María encontró en el cultivo una forma de aprovechar cada espacio de su casa y disfrutar de alimentos cosechados por ella misma. Foto: Archivo María Ramírez.

TALLERES

“Si tú quieres, lo puedes hacer. Así sea en tu ventana, puedes tener una planta de lechuga”, afirma. Su experiencia ya contagia a otros. Mary es estilista y sus clientes y vecinos le piden conocer el huerto. Incluso piensa en dar talleres.

María encontró en el cultivo una forma de aprovechar cada espacio de su casa y disfrutar de alimentos cosechados por ella misma. Foto: Archivo María Ramírez.
María encontró en el cultivo una forma de aprovechar cada espacio de su casa y disfrutar de alimentos cosechados por ella misma. Foto: Archivo María Ramírez.

“Estoy cumpliendo mi sueño y motivando a que más personas preparen sus propios huertos”, afirma.

Hoy tiene más de cien plantas que ella misma cuida y abona. Pero detrás de tanta dedicación hay una razón especial. “Mis plantas son como mis hijas, en ellas he proyectado mi maternidad”, confiesa.

TE VA A INTERESAR:

Leer artículo completo en trome.com →