A casi un mes de iniciado el gobierno de Keiko Fujimori, los 19 integrantes del Consejo de Ministros muestran ritmos distintos de actividad, capacidad de ejecución, anuncio de medidas y protagonismo en controversias.

En un balance propio, Correo usa el semáforo como una referencia para identificar a los tres grupos existentes en el Consejo de Ministros: Los verdes, con mayor énfasis en gestión; los ámbar, que combinan anuncios con cuestionamientos; y los rojos, cuya actuación pública tiene más connotaciones negativas.

Polémicos

En luz roja, es decir, entre los que dan una sensación de estancamiento y parálisis se ubican Alberto Beingolea, Rafael Rey, María Seminario, Vladimiro Huaroc y Ernesto Álvarez.

La gestión de estos ministros ha estado marcada, en mayor o menor medida, por cuestionamientos o controversias, mientras que sus anuncios no han tenido trascendencia.

En Transportes, Rafael Rey aparece entre los ministros con mayor exposición a cuestionamientos.

Su posición sobre los trenes Caltrain adquiridos por la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) generó una discrepancia pública con Rafael López-Aliaga.

Rey sostuvo que no se trató exactamente de una donación, mientras que desde la comuna se mantuvo la versión contraria.

A ello se sumó el reciente acuerdo con transportistas para anular las multas de tránsito pagando solo el 10%. El nuevo decreto ha conllevado a que Rey sea citado por el Congreso.

En el caso de María Seminario, ministra de la Mujer, su presencia pública no ha destacado por reaccionar ante casos del sector como la agresión del congresista Julián Pérez Mallqui a su expareja.

Asimismo, tuvo una discrepancia pública con Elmer Cuba (MEF) sobre la eventual reducción del número de ministerios. Cuba, informó que el tema estaba preliminarmente en agenda, pero Seminario sostuvo lo contrario y que no lo había conversado con Fujimori.

Luego tenemos a Vladimiro Huaroc, ministro de Ambiente. Su cartera registra la menor actividad pública y hay pocos anuncios de impacto durante el primer mes.

En Justicia, entre tanto, Ernesto Álvarez ha quedado expuesto por los desencuentros generados dentro del propio Gabinete.

Uno de los principales episodios ocurrió alrededor del Lugar de la Memoria (LUM), tras su posición de que pase a su cartera. Ello ha generado desencuentros con el ministro de Cultura, Alberto Beingolea, que ha aclarado que este espacio pertenece a su sector.

Beingolea, por su parte, considera que el LUM es “un punto de desencuentro, de desunión y de permanente enfrentamiento entre peruanos”.

Moderados

El grupo ámbar reúne a Luis Galarreta, Elmer Cuba, Mauricio Arnillas, Juan Sheput, Rafael Belaunde, Carlos Espá, José Antonio Chang, Maritza Canales, Juan Carlos Requejo, Rogers Valencia y César Astudillo. Es decir, la gran mayoría de ministros.

El grupo alberga a quienes han presentado medidas o mantenido una actividad pública sostenida, pero a los que también les ha llovido críticas.

Por ejemplo, Galarreta. Como jefe del gabinete realizó una serie de anuncios centrales durante la presentación de la política general del Gobierno ante el Congreso.

Entre las medidas planteadas destacó la construcción de nuevos penales de alta seguridad, una mayor participación de las Fuerzas Armadas en la inseguridad y medidas frente al Fenómeno El Niño (FEN).

Sin embargo, guardó silencio ante la prensa durante sus primeros 12 días y demora en solicitar las facultades legislativas al nuevo Congreso.

En este grupo, el caso más representativo es el de Elmer Cuba por sus declaraciones sobre las lluvias en Lima Sur, que generaron el desconcierto de miles de peruanos. “Tampoco exageremos por un poco de agua en las rodillas”, dijo.

Debió salir Keiko para cuestionar públicamente su lectura, lo que lo llevó a tener que ofrecer disculpas posteriormente.

También está Sheput, quien protagonizó otro de los desencuentros del Gabinete.

El ministro de Trabajo tomó distancia de Cuba respecto a la inclusión de una reforma laboral en el pedido de facultades legislativas.

El titular del MEF señaló que la formalización laboral estaba contemplada, pero Sheput respondió que el tema todavía no se había sido discutido con profundidad y no estaba definido.

Otro caso es Rafael Belaunde en Defensa, quien quedó expuesto por la falta de claridad en el rol que las Fuerzas Armadas tendrán en la inseguridad ciudadana.

Entre tanto, César Astudillo, en Interior, ha tenido una alta presencia pública por la respuesta del Gobierno frente a la criminalidad, aunque la presión política se concentra en sus resultados y la permanencia del comandante general Óscar Arriola.

El resto del grupo en ámbar presenta un perfil más moderado. Arnillas (Vivienda), Chang (Educación), Canales (Midis), Requejo (Produce), Valencia (Mincetur) y Espá (Cancillería) han mantenido una discreta actividad pública y anuncios desde sus respectivos sectores, pero sin protagonizar hasta ahora enfrentamientos de la misma magnitud.

Gestores

El grupo verde está integrado por Marco Vinelli (Midagri), Luis Dyer (Salud) y Guillermo Shinno (Minem). Son los ministros que combinan mayor actividad y anuncios con una menor exposición a cuestionamientos.

Vinelli ha mantenido una presencia constante por la preparación ante el FEN y el pedido de facultades legislativas. Por su parte, Dyer tiene una alta exposición por sus visitas in situ a establecimientos de salud.

Shinno, por su parte, mantiene una su situación similar por su postura frente a Petroperú y anuncios ante el déficit de combustibles en el país.

Keiko Fujimori asumió las riendas del país este martes 28 de julio, día del aniversario 205 de la Independencia del Perú y tomó juramento a los ministros del nuevo Gabinete. Foto: Presidencia de la República
Keiko Fujimori asumió las riendas del país este martes 28 de julio, día del aniversario 205 de la Independencia del Perú y tomó juramento a los ministros del nuevo Gabinete. Foto: Presidencia de la República

Análisis

La politóloga Gabriela Navarro advirtió sobre el efecto que pueden tener las controversias protagonizadas por integrantes del Ejecutivo.

“El principal riesgo es que la agenda pública termine concentrándose en las controversias y no en la gestión”, señaló a Correo.

La especialista puso el foco en el funcionamiento del equipo ministerial y en la necesidad de que las diferencias sean procesadas antes de llegar a la opinión pública. “Diría que el gran problema está en la comunicación y coordinación”, explicó.

Navarro reitera que la PCM debe cumplir un papel articulador para evitar que las posiciones de los ministros terminen generando contradicciones.

“Resulta preocupante cuando estas diferencias se expresan públicamente y llegan incluso a contradecir anuncios o posiciones de la propia presidenta”, opina.

Para la analista, si estos episodios dejan de ser aislados y se convierten en una constante, pueden afectar la confianza y la percepción de liderazgo de Galarreta, incluso de la propia Fujimori.

No obstante, pese a este escenario, la especialista consideró que todavía no corresponde plantear una renovación del equipo ministerial.

“Todavía es muy pronto para plantear un cambio de gabinete. Pero eso no significa que los ministros tengan una permanencia garantizada: si con el tiempo se evidencia incapacidad de gestión, falta de resultados o problemas reiterados de coordinación, la presidenta deberá evaluar los cambios que correspondan”, sentenció.

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