Una DANA suele durar pocos días y puede anticiparse alrededor de una semana; su trayectoria determina qué regiones registran mayores efectos.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) advirtió que en el país pueden registrarse, en promedio, hasta tres episodios de Depresión Aislada en Niveles Altos o DANA durante un año. Estos sistemas atmosféricos suelen permanecer pocos días y pueden generar precipitaciones, nevadas, granizo y vientos, principalmente en sectores de la sierra centro y sur.

La explicación fue brindada por el meteorólogo del Senamhi David Garay a Andina tras el reciente paso de la DANA Aníbal por territorio peruano. El especialista precisó que la presencia de El Niño Costero no determina la formación de una DANA, aunque las condiciones de mayor humedad asociadas al calentamiento del mar pueden intensificar algunos de sus efectos.

Una DANA se caracteriza por ser una masa de aire frío que se desplaza desde el Pacífico central hacia el continente a niveles elevados de la atmósfera, aproximadamente entre los 12.000 y 15.000 metros. Su dinámica aporta humedad adicional y puede favorecer precipitaciones sólidas, como nieve y granizo, especialmente en la sierra central y sur del Perú.

Según Garay, estos eventos tienen una duración habitual de pocos días y pueden identificarse mediante los pronósticos alrededor de una semana antes de su llegada. La intensidad de sus efectos depende también de su ubicación y trayectoria. Si el sistema se posiciona cerca de la frontera entre Perú y Chile, regiones como Arequipa, Moquegua, Puno y Tacna pueden presentar mayores afectaciones.

Ante estas condiciones, el Senamhi emite avisos meteorológicos sobre lluvias, vientos u otros fenómenos asociados. Es fundamental que la población monitoree las alertas para protegerse de los riesgos climáticos que estos sistemas traen consigo hacia nuestro territorio nacional en esta temporada invernal.

El Niño Costero aumenta la humedad y favorece lloviznas y nevadas durante una DANA

El fenómeno El Niño Costero eleva la temperatura superficial del mar, lo que incrementa la evaporación y la humedad atmosférica cerca del litoral. Esta condición se vuelve crítica cuando una Depresión Atmosférica No Alineada (DANA) se aproxima al continente, aportando adicionalmente vapor de agua en niveles medios, entre 4.000 y 5.000 metros de altitud. La condensación resultante favorece lloviznas en la costa y nevadas en zonas de la sierra centro y sur. No obstante, tras el paso del sistema, la atmósfera puede tornarse más seca, reduciendo la cobertura nubosa.

En la costa esto genera mayor brillo solar y aumento térmico, mientras que en la sierra central y meridional las temperaturas descenderán, presentándose heladas. Asimismo, una DANA puede coincidir con el anticiclón del Pacífico Sur; este escenario aporta más humedad y favorece lloviznas principalmente en la costa central y sur.

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