El celular recuperado del cuerpo de Helenn Silva Padilla, fallecida este sábado 15 de agosto en un restaurante de Pacasmayo (La Libertad), reveló pruebas contundentes: amenazas de muerte contra ella y sus familiares. Estos mensajes provenían de Junior Monzón Vásquez, de 20 años, y Jacinto Sánchez Saucedo, de 40 años. Ambos hombres están recluidos en el penal El Milagro de Trujillo por ser presuntos autores intelectuales del asesinato del dirigente deportivo Robert Becerra Alcalde, ocurrido el viernes 10 de julio en Chepén. La letrada había ejercido la defensa jurídica de Monzón y Sánchez para lograr su excarcelación, tarea que no logró cumplir. Por ello, los reclusos no solo continuaron presionándola, sino que exigieron la devolución del dinero pagado por el intento fallido de libertad condicional. Las investigaciones policiales se basan en grabaciones de conversaciones, videos y mensajes de WhatsApp hallados en el dispositivo electrónico de la víctima, que evidencian un acoso sistemático antes de su ejecución. El contexto del caso se remonta a los hechos en la urbanización San Sebastián, donde Becerra fue ejecutado mientras observaba un campeonato de fútbol en la loza deportiva. Junior Monzón escapó de la escena montado en una motocicleta negra, acompañado por el sicario que disparó contra el líder del Club Defensor El Óvalo. Las cámaras de videovigilancia capturaron claramente el momento del crimen y la huida del cómplice, consolidando la acusación contra los dos detenidos. Ahora, la justicia investiga si estos mismos reclusos fueron quienes decidieron eliminar a su propia abogada tras fracasar en sus planes legales.

Dos días después del homicidio, durante un operativo policial, se capturó a Junior Monzón Vásquez. A este sujeto le atribuyen el delito de conducir la moto lineal que participó en la muerte del dirigente deportivo Robert Becerra. Su detención permitió la intervención de otro implicado: Jacinto Sánchez Saucedo. Según fuentes policiales, ambos fueron señalados como presuntos autores de la muerte, por lo que la fiscalía solicitó nueve meses de prisión preventiva.

Los presos Junior Monzon y Jacinto Sanchez, tenian como abogada a Hellen Silva. Foto: PNP

El magistrado Wilson Manayalle Sánchez, del Juzgado de Investigación Preparatoria de Chepén, ordenó el internamiento de los imputados por el crimen. Según el testimonio de Monzón, horas antes del suceso se encontraba en la casa de Jacinto Sánchez Saucedo, quien le habría entregado las llaves de una motocicleta para trasladar a un sujeto conocido como "chato", responsable de disparar contra Becerra.

Pese a ello, el Poder Judicial dispuso la prisión preventiva. Para evitar este recluimiento, Monzón y Sánchez contrataron a la abogada Helenn Silva. Le abonaron por adelantado una suma no revelada para que los defendiera y lograra su libertad. Sin embargo, la letrada no pudo cumplir con la promesa de liberarlos; el juez ordenó internar a los sospechosos.

Eran las 5:55 p. m., cuando un sujeto con el rostro cubierto por un casco de motocicleta, le disparó tres veces en la cabeza por la rendija del cerco del local, aprovechando que la abogada se encontraba sentada de espaldas.

Nacida en Pacasmayo, Helenn Silva cumplió 44 años el 6 de agosto, apenas diez días antes de que un sicario le quitara la vida mientras compartía una reunión en el restaurante Pikeitos, ubicado en la avenida Panamericana 639, en el distrito de San José.

Los audios, videos y mensajes del celular indican que los reclusos reclamaban a Helenn Silva la devolución del dinero que le habían abonado, ya que fracasó en el objetivo de lograr la excarcelación de ambos. Según las fuentes policiales, los reclusos amenazaban constantemente con matar a la letrada Helenn Silva si no devolvía lo que se le había dado como adelanto.

MENSAJES MORTALES

Es probable que el sicario que ejecutó a la abogada en Pacasmayo sea parte de la organización criminal de Chepén a la que pertenecen Junior Monzón Vásquez y Jacinto Sánchez Saucedo.

La víctima estaba acompañada de su pareja, César Cáceda Muñoz, y sus amigos Erick Cabanillas Rodríguez y Leydi Grace Ramírez. Es probable que el sicario que ejecutó a la abogada en Pacasmayo sea parte de la organización criminal de Chepén a la que pertenecen Junior Monzón Vásquez y Jacinto Sánchez Saucedo.

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