Un petrolero fue alcanzado por un proyectil no identificado en el estrecho de Ormuz el sábado, según informó la agencia británica de seguridad marítima UKMTO. El buque sufrió daños en el puente de mando, aunque toda la tripulación se encuentra a salvo. El ataque se suma a una creciente escalada militar entre Estados Unidos e Irán tras el alto fuego provisional y ocurre después de otro incidente contra un barco de carga el jueves, en una secuencia que incrementó la tensión en una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo.

El flujo marítimo en la zona sigue afectado por advertencias de seguridad. El viernes, 29 buques mercantes cruzaron el estrecho, según datos de seguimiento de Kpler, mientras que el miércoles se alcanzó un pico de 57 embarcaciones en tránsito. La Organización Marítima Internacional (OMI) informó que la evacuación de unos 600 barcos con aproximadamente 11.000 marinos atrapados en el Golfo se reanudará solo cuando se obtengan “confirmaciones adicionales” de seguridad. Hasta ahora, unos 2.500 marinos y 115 barcos han sido evacuados.

El incidente se suma a un aumento de la tensión entre Estados Unidos e Irán, afectando el flujo marítimo. Foto: AFP. En paralelo, el Centro Conjunto de Información Marítima incrementó su nivel de alerta tras los recientes ataques, mientras la televisión estatal iraní reportó que la Guardia Revolucionaria efectuó “tiros de advertencia” contra embarcaciones no identificadas que intentaban cruzar por rutas no autorizadas por Teherán. La autoridad marítima iraní había advertido previamente que “el paso fuera del marco definido no se beneficiaría de las garantías de paso seguro”, en referencia a las rutas utilizadas por algunos buques en la zona. En el ámbito regional, Baréin denunció haber sido blanco de ataques con drones atribuidos a Irán y acusó a Teherán de “sabotear los esfuerzos de paz”. Irán, por su parte, afirmó haber respondido a bombardeos estadounidenses y calificó las acciones de Washington como una “violación flagrante” del acuerdo de alto el fuego. El Departamento de Estado estadounidense y el Pentágono participaron en la coordinación de operaciones logísticas en la región, en medio de los continuos intercambios de acusaciones entre ambas partes sobre el cumplimiento del acuerdo firmado el 17 de junio. En este contexto, el vicepresidente estadounidense JD Vance señaló que Washington respetó el alto el fuego y advirtió que “la violencia será respondida con violencia”, al tiempo que responsabilizó a Irán de cualquier retorno al conflicto. lr.pe

El viernes, bombardeos estadounidenses alcanzaron “lugares de almacenamiento de misiles y drones y emplazamientos de radares costeros en Irán”, según fuentes militares citadas en los reportes, como respuesta a incidentes previos en el estrecho de Ormuz. Irán, por su parte, mantiene su control sobre las rutas de navegación en la zona, promoviendo corredores marítimos específicos y advirtiendo que cualquier incumplimiento será respondido. En paralelo, Estados Unidos ha impulsado rutas alternativas cercanas a la costa de Omán. El bloqueo parcial del estrecho ya ha provocado variaciones en el flujo de petróleo, reabriendo la incertidumbre sobre la estabilidad de una de las arterias comerciales más importantes del planeta y generando preocupación en el mercado energético global.

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