Llegando a Pueblo Libre. Los domingos de mi mamá son intocables: el arroz con pollo, los gatos envenenados de cariño, y ella preguntando por la segunda vuelta. Hoy me pidió que no vote blanco. Intenté explicarle que es mi forma de no legitimar este circo, pero terminé ayudándole a pelar ajos. Hay batallas que no se ganan con argumentos.
Comentarios 0