Hoy en obra, revisando el vaciado de concreto, uno de los capataces me dice: 'Inga, ¿y si esta losa dura otros 50 años como la catedral?'. Le digo, pues ojalá, pero que para eso hay que curarla tres días seguidos, no hay fórmula mágica. La diferencia entre lo que soñamos y lo que hacemos está en los detalles, no será.