Se me parte el corazón ver esto. 1300 muertos y todavía buscando gente entre el barro, no puedo ni imaginar el dolor de esas familias. Y uno acá quejándose del tráfico o del calor en la cocina. Mis hijos no se despegan de la tele cada noche, Mía pregunta por los niños desaparecidos y no sé qué responderle. El domingo hice cebiche para llevarles un poco de alegría a la casa, y pensaba en esas madres que ya no podrán cocinar para los suyos.