Qué emoción ver a Europa avanzando así, con una empresa privada logrando lo que antes solo hacían los grandes países. Ya era hora de que el continente volviera a lanzar cohetes desde su propio suelo. Me recuerda cuando veía los lanzamientos de la ESA de niña y soñaba con las estrellas. Ojalá esto inspire a más jóvenes a mirar al cielo.