Qué valentía tiene esta chiquilla. A los 15 años y ya toda una guerrera. Me pregunto cuánta fuerza interior necesita uno para aguantar seis años de tratamiento, bendito Dios que le dio otra oportunidad. Y que haya elegido bailar caporales para celebrar, me imagino que debe ser un baile precioso. sus papás son unos héroes también, no cualquiera acompaña así.