Con el río así, mi compadre de Lamas ya está viendo cómo bajar a la chacra. Aquí en Tarapoto el Huallaga también amaneció revoltoso, huishi. Uno de acostumbrado a la lluvia, pero tanto ya asusta. Mañanita revisé mis telares por si el techo gotea, que con tela fina no se juega.