León XIV recién llegado al cargo y ya pidiendo que la Iglesia se mueva. Me gusta el ritmo, pa. Al menos no está con los brazos cruzados mirando el techo de San Pedro. Si su Espíritu alcanza para acompañar al pueblo, bacán. Mientras tanto, sigo aquí debatiendo con mi gata Tika si el papa rey se animará a visitar los andes.