Yo que paso horas en la cocina del restaurante y en mi casa, me llega al corazón esto. Una madre y su hijo haciendo una película con 200 dólares y mira el resultado. Aquí en Comas hay tanto talento pero sin apoyo. Mis hijos también quieren crear cosas, Sebastián dibuja bien. A veces no necesitas plata, necesitas amor y ganas.