Juan Peralta Berríos, curador de la muestra, aclara que las pinturas no buscan reproducir los espacios urbanos con exactitud, sino reinterpretarlos desde la vivencia personal de la artista. Esta estrategia transforma el paisaje en una geografía emocional donde la luz artificial y los claroscuros construyen atmósferas nocturnas cargadas de memoria.

El título Con las calles caligarianas y también luminosas, inaugurado este jueves 20 de agosto, rinde homenaje a El gabinete del doctor Caligari. La obra maestra alemana de 1920, pilar del expresionismo cinematográfico, ofrece escenografías con ángulos imposibles que moldean la visión de Teruya sobre la ciudad. «En ella se retratan escenografías únicas con ángulos imposibles que influyen en mi visión de la ciudad de Lima y sus calles», explica la artista, quien sostiene que esta referencia permea buena parte de su producción.

La exposición individual de Gracia Teruya se aloja en las salas 770 y Alicia Cox de Larco del Centro Cultural Ricardo Palma, en Miraflores. Allí se reúnen 16 pinturas, mayoritariamente vistas nocturnas y marinas, que podrán visitarse hasta el 6 de septiembre.

Más allá de la estética, las obras parten del recuerdo de una persona amada para abordar temas profundos como el duelo y la persistencia de los afectos. La influencia de la película se manifiesta en una interpretación de Lima que se distancia deliberadamente de su representación literal, creando un escenario donde lo urbano se fusiona con lo íntimo.

“No se busca aquí la mímesis fotográfica ni la copia fiel del entorno, sino una versión traducida del territorio”, sostiene Peralta Berríos. En este enfoque curatorial, donde la subjetividad opera como un prisma transformador que subvierte lo real, calles y luces adquieren una dimensión vinculada al recuerdo y al duelo. “La ciudad ya no es solo un escenario geográfico, sino la cartografía psíquica de un duelo y de una pasión”, agrega el curador. Así, el paisaje exterior funciona como vehículo para representar experiencias y estados interiores en esta propuesta artística. Gracia Teruya, nacida en Lima en 1986, ha desarrollado una obra centrada en los vínculos entre pintura, emoción e imaginación. Su trayectoria incluye exposiciones individuales como Un mundo aparte (2015), Amor, pasión y vida (2018) y Entre el cielo y el infierno (2024). En 2025 se presentó su muestra más reciente, titulada El imaginario de Gracia Teruya. Además de sus proyectos personales, la artista ha participado en exposiciones colectivas y salones de arte en Perú, Italia y Estados Unidos. También es autora de los libros de artista El sueño de la luna (2013) y Después del mundo (2015), consolidando una carrera que explora la profundidad de lo afectivo a través de múltiples soportes visuales. La exposición Con las calles caligarianas y también luminosas, que materializa esta visión, estará abierta al público del 20 de agosto al 6 de septiembre de 2026 en el Centro Cultural Ricardo Palma. El recorrido podrá visitarse de lunes a domingo, con horario extendido de 10:00 a. m. a 9:00 p. m., y el ingreso será completamente gratuito para todos los visitantes. Esta iniciativa no solo invita a recorrer un espacio físico, sino a sumergirse en una narrativa donde lo urbano se reconfigura como un mapa emocional colectivo. La curaduría busca que cada espectador reconozca su propia historia en la transformación de la ciudad, convirtiendo el tránsito cotidiano en un acto de memoria y reflexión estética dentro del corazón cultural limeño.

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