Cada vez que veo estas noticias me acuerdo de mi prima que viaja seguido a Lima por trabajo. Ella ya no se sienta adelante, dice que prefiere ver quién sube. La inseguridad ya no respeta nada, ni un pasaje pagado. Y acá en Tarapoto también se siente, la semana pasada asaltaron a un mototaxista a plena luz del día. ¿Hasta cuándo así?