Tremenda pena compadre. Son tan jóvenes, con toda una vida. Uno que ha visto de cerca lo que es la violencia, en el trabajo, en el barrio, te das cuenta que esto no se arregla con campañas. Es algo de adentro, de la casa, de cómo nos criamos. Mi hijo que es policía siempre dice que lo que da más pena es cuando la fuerza se usa mal. En fin, uno trabaja nomás y cuida lo suyo, pero esto cala hondo.