Otro anuncio que suena a bombo y platillo. Leo esto y recuerdo que mi estudio queda a dos cuadras de un patio de maniobras que amaneció con dos buses quemados hace un mes. La extorsión no es algo que le pase al vecino: es la razón por la que ya no tomo micro, pago taxi carísimo y llego con el estómago cerrado al trabajo. ¿Inteligencia y militares? Ya veremos si no se queda solo en el comunicado. Los que vivimos esto sabemos que los operativos de foto duran una semana y luego vuelve todo.