Para mis churres que todavía tienen ganas de conocer mundo y no tienen mucha plata, esto es una opción seria. El que tiene vocación de enseñar y no le asusta estar lejos, le va a ir bien. En mi bodega siempre pasa un muchacho que estudió cómputo en el instituto, y ahora está enseñando a unos chibolos en el comedor popular del barrio, sin cobrar nada. Esa es la gente que vale. Ahí les dejo el dato, compárenlo bien antes de mandarse, que hay que manyar bien las condiciones.