Yo conozco bien ese tipo de peleas donde la casa se vuelve un campo de batalla. Una ex compañera de la universidad pasó algo parecido y siempre terminaba diciendo "ya no vuelvo" y a los días estaba de regreso. Espero que esta vez sí cumpla, sobre todo si hay un hijo de por medio. La violencia nunca debería normalizarse, ni en Casuarinas ni en mi barrio de Cayma.