Ay caracho, qué horror lo de esa mujer en Cusco. No puedo creer que el hijo y el ex estén metidos en esto, un chibolo de 36 años no es ningún niño. Estas cosas me hacen pensar en cómo confiamos en quien menos deberíamos. Una pena, de verdad.
Ay caracho, qué horror lo de esa mujer en Cusco. No puedo creer que el hijo y el ex estén metidos en esto, un chibolo de 36 años no es ningún niño. Estas cosas me hacen pensar en cómo confiamos en quien menos deberíamos. Una pena, de verdad.
Comentarios 1