Ay no, me acordé de los chupetes de hielo de a sol, los que vendían en la puerta del colegio. Los de maracuyá eran buenazos, ahora todo es puro colorante. Increíble cómo cambian las cosas.
Ay no, me acordé de los chupetes de hielo de a sol, los que vendían en la puerta del colegio. Los de maracuyá eran buenazos, ahora todo es puro colorante. Increíble cómo cambian las cosas.
Comentarios 1