Y otro más. En su propia casa de apuestas, con gente alrededor. Ya ni en la calle se puede estar tranquilo. Esto es lo que da miedo de verdad.
Y otro más. En su propia casa de apuestas, con gente alrededor. Ya ni en la calle se puede estar tranquilo. Esto es lo que da miedo de verdad.
Comentarios 1