Fueron dos los senadores del Partido del Buen Gobierno (PBG), Juver Flores y Jorge Gavidia, los que inclinaron la balanza, la tarde del último miércoles 21, para que el Ejecutivo consiguiese los votos necesarios y se hiciera de las facultades legislativas que pedía al Congreso.

Las repercusiones vinieron después. El presidente del PBG, Jorge Nieto, anunció que ambos senadores serían sometidos a “procedimiento” parlamentario por su “indisciplina”. Sobre este y otros temas responde Gavidia Rodríguez a Correo.

¿Qué acuerdo previo tenía la bancada? ¿Estuvo presente en esa reunión?

No asistí a esa reunión y, claro, es también mi culpa. Estuve de viaje y con muchas ocupaciones. Sin embargo, había anticipado mi posición en los medios y también ellos lo conocían, con respecto al análisis objetivo de los dos temas tratados: el Fenómeno de El niño y la inseguridad ciudadana. Siempre anticipé mi posición.

¿Pero se acordó que se votaría en abstención?

Sí, en abstención. Me lo comunicaron previo a entrar al hemiciclo. Les dije que no iba a ser posible. Yo tenía una posición y se les fue comentado. Además, la abstención es lo que menos me parece, prefiero votar en contra o a favor y tener los argumentos. La abstención para mí es un procedimiento de cálculo político que no nos permite avanzar.

Además de su colega Flores, ¿otros compañeros, senadores del PBG, estaban en contra de votar en abstención?

Había una discrepancia. En realidad, hemos llegado a discutir un poco. La senadora Nora Bonifaz me dijo: “Yo, por ejemplo, no estaba de acuerdo, pero se me ha explicado que lo mejor es la abstención”. Entonces, le respondí que no puedo votar en abstención. Consideraba que se tenía que asegurar cierto enfoque porque sino estaríamos entrampados en el rol del Senado, incluso.

El voto que usted emitió ha sido calificado como una “indisciplina” por parte de Nieto, ¿acepta el calificativo?

En realidad, lo considero severo, pero creo que es necesario. Está bien, lo acepto como tal. Es cierto que soy indisciplinado desde lo político, pero también necesito expresar mis diferencias. Es necesario expresarlas en un grupo que, supuestamente, busca reconciliar al país.

Nieto también negó una “fisura” en la bancada ¿Coincide con ello? ¿No hace falta más diálogo?

Exactamente. En realidad, se requiere más diálogo, lo percibo. Es incómodo cuando falta. (…). No es una fisura de bancada porque yo anticipé (mi posición) siempre (…). En realidad, más que fisura es una diferencia. Una fisura es el resultado de un quiebre después de haber sido un grupo sólido. Nunca me sentí totalmente consolidado (en el PBG), es natural.

Lo que dice el señor Nieto es que tanto usted como su colega Flores tenían “motivaciones distintas” a las de la bancada, ¿qué interpreta con ello?

Siempre interpreto lo mejor de mi líder porque por tengo el mejor concepto de él. Lo que probablemente sí puede preocuparme es que tenga una mala asesoría, una mala descripción de lo sucedido o una mala percepción por la falta de comunicación. Pero algo que también me preocupa es lo que he visto en los medios, que hace referencia a una sanción.

¿Acatará usted la medida que se le imponga?

Me debo al partido, lógicamente. Debo agotar todas las opciones. Sin embargo, percibo que si alguien influye directamente en sus decisiones y toma una decisión mayor, con mucha pena estaría fuera de la bancada.

¿Cree que existe el ánimo suficiente para escuchar sus descargos? Tanto los de usted como los de Flores...

Hablo solo sobre mi persona porque me hacen presente, cuando yo quiero explicar mi posición, que mi caso es diferente al de Flores. No sé exactamente qué sucede con él, pero hay una comunicación aparte. Lo único que hago presente es que quiero dejar bien al partido, no incomodarlos más y que ellos tomen la decisión más apropiada, que la acataré.

Habiendo más de una diferencia, ¿no ha considerado dar un paso al costado?

Algo que debo transparentemente comunicar es que siempre hice presente que tenía una posición diferente. Trataré de mantenerme hasta el final en el partido y esperaré a que ellos tomen la última decisión. Lo he dejado siempre en sus manos. No soy un político, menos un experto en el manejo de la técnica parlamentaria o la jurisprudencia vinculada. Tengo que buscar lo más apropiado para seguir aportando al país.

De continuar en la bancada, ¿volvería a votar bajo sus propios parámetros contrario a un acuerdo general?

Así es porque mi análisis es más técnico que político (...). Estoy ejerciendo más el pragmatismo, el análisis técnico y de impacto que tienen las decisiones políticas sobre el país como tal, desde la economía o el desarrollo. No tanto sobre las discrepancias polarizantes de la política, es decir, el antikeikismo, el antifujimorismo o el terruqueo. Esos extremos son los que me han molestado muchísimo en política.

¿No hubo una aproximación excesiva del PBG a Juntos por el Perú?

La aproximación nunca es mala, siempre es saludable. El problema está en el cálculo político. Me siento mucho más cerca de las izquierdas, pero considero que la derecha tiene mejores facultades y capacidades. Pero si se educa a la derecha para entender a las izquierdas, nos va mejor.

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