La “coalición parlamentaria” formada por las bancadas de Juntos por el Perú, Ahora Nación, Obras y el Partido del Buen Gobierno, en ambas cámaras del Congreso, registra más divisiones que consensos desde su creación en julio último.

La “alianza”, que reunía –en apariencia– a 74 diputados y 30 senadores de la oposición, tuvo un punto de inflexión el último miércoles 21 con la aprobación de las facultades pedidas por el gobierno de Keiko Fujimori para legislar en materia de inseguridad ciudadana y Fenómeno de El Niño. Los votos de cinco senadores miembros de la “oposición” le dieron una victoria política al oficialismo.

De acuerdo a un recuento hecho por Correo, la del último miércoles fue al menos la sexta vez que el grupo opositor mostraba una fisura importante y que resquebraja su solidez.

Primeras sombras

El primer indicio de una falta de cohesión vino de las filas de JP. El 26 de julio pasado, el pleno del Senado tenía la tarea de escoger a sus primeras autoridades.

Las dos listas postulantes tenían a Miguel Ángel Torres (Fuerza Popular) y Daniel Barragán (Obras) como aspirantes a la presidencia. Los cuadros para primer, segundo y tercer vicepresidente de cada una de las listas se completó con congresistas oficialistas y de Renovación Popular, en el primer caso, y con legisladores de JP, Ahora Nación y el Partido del Buen Gobierno en el segundo.

La votación en la primera ronda fue ajustada. En la segunda, un voto viciado, generado por un aspa sobre ambas opciones, inclinó la balanza hacia el oficialismo. Fueron 30 votos a favor de Torres y 29 en respaldo de Barragán. Es decir, un votante de la oposición dio marcha atrás pues, era sabido, cada bloque tenía 30 representantes.

Las sospechas recayeron en la diputada Silvana Robles (JP) quien, al efectuar su voto en el hemiciclo, no mostró su cartilla al pleno.

“No mostré mi voto por un simple descuido. Mi decisión fue clara. Quienes conocen mis convicciones saben que jamás habría votado por el fujimorismo”, indicó vía X. No sirvieron de mucho sus explicaciones, pues su partido la suspendió.

“La bancada tuvo un acuerdo, de manera conjunta, de ser transparente en la emisión de su voto. Como derecho discrecional, correspondía mostrar el voto (…). Nosotros condenamos y rechazamos la deslealtad. La senadora está suspendida, desde ahora, en sus derechos en la bancada”, detalló el excandidato presidencial de JP, Roberto Sánchez, a la prensa.

Indecisión

Al menos otras dos iniciativas contra distintos ministros de Estado, impulsadas por el bloque que encabeza JP, también atravesaron dificultades en la Cámara de Diputados. Los inconvenientes vinieron del interior de la autodenominada “coalición”.

La primera, una moción de censura que se presentó el 24 de septiembre contra el ministro del Interior, César Astudillo. El documento contenía 35 firmas de los diputados de JP, Obras y el Partido del Buen Gobierno, con excepción de Ahora Nación, quien optó por no apoyar dicha medida.

Pocos días después, la iniciativa comenzó a desinflarse. La Cámara de Diputados tuvo que suspender la sesión que tenía programada, para el 30 de septiembre, tras reportarse un retiro de firmas del oficio.

Así, tres diputados de Obras, Luis Masco Cáceres, Heber López y Víctor Piñan solicitaron su exclusión de la moción. Al pasar de 35 a 33 firmas, no se cumplió con el número mínimo de 32 adhesiones para que esta sea discutida.

En esos días, el senador Daniel Barragán, también de Obras, ya había adelantado un cambio de opinión tras una reunión con el presidente de su partido, Ricardo Belmont.

Una situación similar se vivió con la moción de interpelación presentada contra el ministro de Educación, José Antonio Chang. La propuesta contaba con 24 firmas de JP, Ahora Nación y Obras al momento de su presentación, el 21 de septiembre último –con excepción, esta vez, del Partido del Buen Gobierno–. Luego, se sumó una adhesión, la del diputado Héctor Guillén Valencia (JP).

El cómputo de 25 firmas se alteró poco después. El 1 de octubre tres diputados retiraron su apoyo: Helard Sonco (Ahora Nación), y Andrea Medina y Arturo Eusebio Padilla (Obras). Posteriormente, hicieron lo mismo los también diputados Juan Cabrera y Víctor Piñán, también de Obras.

Ayer, el pleno de la Cámara de Diputados dio cuenta de la moción que, pese al retiro de firmas, aún puede ser debatida.

Luz verde

Otro caso se produjo el último 28 de agosto cuando el Gobierno solicitó facultades legislativas al Congreso para dictar leyes en materia de seguridad ciudadana y otros. El pedido planteó un periodo de 120 días para legislar en 66 diferentes materias.

El 6 de octubre, la Cámara de Diputados aprobó veinte de estos puntos. Luego, elevó el texto a la Comisión de Constitución del Senado.

En esa instancia, los 20 puntos se elevaron a 27, lo que ofuscó a la oposición. Tras enfrentamientos y tensiones, cinco congresistas optaron por dejar si quórum a la comisión. Estos fueron Víctor Cutipa, Iber Maraví y Humberto Morales (JP), Ruth Luque (Ahora Nación) y Patricia Iturregui (Partido del Buen Gobierno).

El entrampamiento era grave. Sin quórum, era imposible que Constitución sesionara y aprobara las facultades.

No obstante, el 19 de octubre, el senador de Obras, Roger Astucuri, volteó el tablero al completar, con su asistencia, el quórum mínimo de siete de doce integrantes. Tuvo el acompañamiento político del vocero Daniel Barragán.

Con su participación, el documento –con 27 materias en total– fue aprobado y pasó al pleno del Senado para su debate, donde volvieron a evidenciarse las fisuras del bloque opositor.

Este nuevo episodio de ruptura se vivió el último martes 21 de octubre y tuvo como protagonistas a tres senadores de Obras, Daniel Barragán, Roger Astucuri y Walter Gago; y a otros dos colegas suyos del Partido del Buen Gobierno, Juver Flores y Jorge Gavidia –pese a que su bancada había acordado votar en abstención–.

Estas cinco adhesiones cambiaron por completo el panorama del pleno. Junto a los votos de Fuerza Popular y Renovación Popular, aliada del oficialismo, se reportaron 35 votos a favor, 18 en contra y seis abstenciones.

También en JP

Pese a que se trata del bloque opositor más recalcitrante, Juntos por el Perú no ha escapado a las divisiones que han imperado en el Partido del Buen Gobierno, Ahora Nación y Obras.

El senador Percy Osorio (JP) ha sido el único en su grupo parlamentario que votó, hasta en dos ocasiones, en un sentido contrario a la totalidad del bloque.

La primera vez ocurrió en la ratificación de Julio Velarde como presidente del Banco Central de la Reserva y la segunda en la autorización del viaje de la presidenta Fujimori a España y El Salvador.

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