El proyecto “Meta 30×30 para ecosistemas marino-costeros y andinos”, implementado desde 2023 por WWF en asociación con Descosur, con financiamiento de la Fundación Gordon y Betty Moore y en colaboración con el Ministerio del Ambiente (MINAM) a través del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), llegó a su cierre presentando un balance de resultados que superaron algunas de sus metas iniciales.

En materia de conservación, la iniciativa contribuyó al establecimiento de 233.476,38 hectáreas en nuevas áreas protegidas, frente a una meta inicial prevista de 87.089 hectáreas. Entre los avances destacan la creación de la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau, con 115.675,89 hectáreas, y de áreas de conservación regional en Huánuco y Cajamarca, como San Pedro de Chonta, Bosques Montanos de Huamantanga y Chorro Blanco, y Bosques Secos Interandinos de Cutervo, procesos liderados por SERNANP y los Gobiernos Regionales correspondientes.

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La meta 30x30 es un objetivo internacional para la conservación de la biodiversidad, que busca proteger, a nivel global, al menos el 30% de las áreas terrestres y marinas para 2030. (Foto: Serfor)

Asimismo, continúan en trámite propuestas como el ACR Laguna de Parinacochas y Apu Sara Sara (10.000 hectáreas) y el potencial ANP Naciente del Amazonas (aproximadamente 27.000 hectáreas), que contempla procesos de consulta previa a los pueblos indígenas.

Respecto a la efectividad de manejo, las condiciones habilitantes evaluadas con la herramienta METT permitieron un incremento promedio de 4 % en seis Áreas Naturales Protegidas (ANP), pasando de 67 % en 2023 a 71,4 % en 2026. A ello se sumó un incremento promedio de 17 % en la superficie oportunamente vigilada en las áreas comprendidas, junto con talleres de fortalecimiento para jefaturas de ANP en gobernanza, gestión participativa, control, vigilancia, bionegocios y enfoque de género.

En la dimensión económica, 25 comunidades impulsan iniciativas basadas en la naturaleza —frente a una meta inicial de seis— en actividades como aprovechamiento sostenible de vicuña, macroalgas y pesca artesanal. Además, para abordar el financiamiento a largo plazo, se diseñó la estrategia de las “5 rutas para invertir en la naturaleza” y una hoja de ruta para un mecanismo de pago por resultados en emprendimientos.

En materia de conservación, la iniciativa contribuyó al establecimiento de 233.476,38 hectáreas en nuevas áreas protegidas, frente a una meta inicial prevista de 87.089 hectáreas. (Foto: Difusión)
En materia de conservación, la iniciativa contribuyó al establecimiento de 233.476,38 hectáreas en nuevas áreas protegidas, frente a una meta inicial prevista de 87.089 hectáreas. (Foto: Difusión)

El compromiso global y la visita de campo

Esta iniciativa se enmarca en los compromisos asumidos por el Perú bajo el Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal (COP15), cuya Meta 3 establece conservar y gestionar eficazmente al menos el 30 % de las zonas terrestres, de aguas continentales, costeras y marinas al 2030, mediante áreas protegidas y otras medidas efectivas de conservación basadas en áreas (OMEC), reconociendo territorios indígenas y tradicionales. Claudia Yep, Directora de Políticas, Finanzas y Comunicaciones de WWF Perú, señaló al respecto que alcanzar esta meta no depende solo de la superficie reconocida, sino de que las áreas estén efectivamente conservadas y gestionadas, sean representativas y se encuentren conectadas y gobernadas adecuadamente.

Como parte del encuentro, representantes de las entidades participantes, gobiernos regionales, organizaciones de la sociedad civil y comunidades recorrieron la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca. En la Laguna de Salinas conocieron el ecosistema y el trabajo de asociaciones artesanales que aprovechan la fibra de alpaca; en la microrrepresa Atiniani abordaron el manejo del agua, pastizales y revegetación; y en el Puesto de Vigilancia y Control Salinas Huito observaron las labores de control y vigilancia con participación comunal.

Perspectivas tras el cierre

Durante el encuentro de balance se realizaron tres paneles de discusión centrados en la gestión de las áreas naturales protegidas, el rol de las comunidades y los mecanismos financieros de sostenibilidad, acompañados por una intervención artística en vivo de Eliana Cuba.

Deyvis Huamán Mendoza, director de Gestión Territorial de las Áreas Naturales Protegidas del SERNANP, planteó la necesidad de utilizar los resultados y aprendizajes del proyecto como un piloto para orientar nuevas intervenciones y alianzas en los ámbitos andino, costero y marino, articulándolos con la iniciativa Patrimonio Natural del Perú.

Por su parte, Alfredo Neyra, director de Uso Sostenible de los Recursos Naturales del SERNANP, destacó el trabajo en territorio, la participación de las poblaciones locales y el aporte coordinado de los guardaparques, voluntarios y equipos técnicos para alcanzar estos resultados.

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