Las empresas prestadoras de servicios de agua potable y saneamiento deben acceder a información climática oportuna para implementar medidas de prevención ante situaciones naturales que pongan en riesgo estos servicios esenciales a la población. .

El objetivo sería identificar decisiones de corto, mediano y largo plazo frente a estos desafíos, a fin de garantizar que los servicios de agua potable y saneamiento continúen funcionando ante lluvias intensas, inundaciones, sequías y otros eventos climáticos extremos requiere tomar medidas antes de que ocurran las emergencias.

El presidente del Consejo Directivo del Ceplan, Saúl Barrera Ayala, señaló que anticiparse a los eventos climáticos extremos implica tomar decisiones desde ahora sobre infraestructura, continuidad operativa, información climática, financiamiento preventivo y coordinación institucional.

Por su parte, Francisco Carbajal, representante del Otass, destacó que las empresas prestadoras tienen distintas realidades y requieren acciones de fortalecimiento diferenciadas para mejorar su preparación frente a eventos como el fenómeno El Niño.

Empresas prestadoras de servicios de agua potable y saneamiento.
Empresas prestadoras de servicios de agua potable y saneamiento.

Monitoreo y generación de alertas

La investigadora científica principal del Instituto Geofísico del Perú, Yamina Silva, explicó que este fenómeno puede generar lluvias intensas y condiciones secas en distintas zonas del país.

Asimismo, resaltó los avances tecnológicos para su monitoreo y generación de alertas, pero enfatizó que reducir los daños requiere fortalecer la prevención y disminuir las vulnerabilidades.

Durante las rondas de diálogo, los participantes identificaron como principales brechas la falta de articulación de la información climática y su limitada conexión con la toma de decisiones, así como la necesidad de fortalecer las capacidades institucionales y la integración del conocimiento científico en la gestión.

Información oportuna

Anabel Castro, especialista del Senamhi, resaltó la importancia de que esta información llegue oportunamente a las empresas prestadoras y pueda convertirse en una herramienta para la prevención.

En ese sentido, se planteó fortalecer la articulación entre las entidades públicas, la academia y las empresas prestadoras, mejorar los sistemas de información, impulsar acciones preventivas y avanzar hacia una gestión más integrada de los servicios de saneamiento.

El desafío hacia el 2050 será reducir las vulnerabilidades antes de que ocurran los eventos extremos y fortalecer las capacidades necesarias para mantener estos servicios esenciales para la población.

Para ello, se requiere una mayor coordinación entre el Estado, las empresas prestadoras, los organismos reguladores, la academia y los gobiernos subnacionales.

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