Con más de 75 años dedicados a la exploración de las cumbres y al estudio de las ciencias de la Tierra, el geólogo Benjamín Morales Arnao, reconocido como el padre de la glaciología peruana, presentó su libro «Mis montañas». La obra, editada por el Grupo Viajeros, fue concebida inicialmente como un texto técnico, pero a pedido de sus hijos se transformó en un relato testimonial en primera persona que documenta la historia de la investigación de glaciares y la ejecución de obras de prevención en el Perú desde la década de 1950.
El evento contó con un panel estratégico conformado por Mariano Castro, exviceministro del Ambiente; Juan Cucho Mendoza, jefe de Asuntos Ambientales de Nexa Resources; y José Véliz Bernabé, experto en geotecnia y compañero de promoción del autor. Cada uno abordó una arista distinta de la vasta trayectoria de Morales, quien es en la actualidad la única persona viva que ha interactuado con todas las generaciones de especialistas en este ámbito a nivel nacional.
Nota relacionada
Benjamín Morales Arnao: El padre de la glaciología peruana resume 75 años de ciencia y expediciones en su libro «Mis montañas»
Benjamín Morales Arnao, reconocido como el padre de la glaciología peruana y patriarca del montañismo en el país, presenta hoy…
Constructor de instituciones y pionero global
Durante su intervención, Morales Arnao destacó que uno de sus mayores orgullos ha sido la formación de instituciones que sirven a la sociedad peruana. Fue el fundador del Instituto de Geología y Minería (Ingeomin) en 1977, cofundador del Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (Ingemmet) hacia 1979-1980, y el principal impulsor del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem).

El experto señaló que el mayor riesgo no es la naturaleza, sino «la falta de decisión y los políticos que no ponen a las personas adecuadas». (Foto: Inforegión)
Sobre este último, Morales recordó cómo, durante el gobierno de Ollanta Humala y con el apoyo del entonces ministro Manuel Pulgar-Vidal y el viceministro Mariano Castro, el Inaigem se anunció en la COP 20 y comenzó a operar en 2015. Inició en una pequeña oficina del ministerio, siendo él el único empleado junto a su secretaria Marina y sin presupuesto inicial, sobreviviendo gracias al respaldo del Minam hasta lograr establecerse en Huaraz y asegurar la tan necesaria estabilidad institucional para el sector.
Su legado no se limita al Perú. Morales relató sus expediciones por las cordilleras de Venezuela (estudiando el glaciar Humboldt para la UNESCO), Colombia (donde coincidió con la tragedia del Nevado del Ruiz en Armero), Ecuador y Chile. Además, recordó su paso por Europa, donde recorrió las montañas de Suiza durante tres años y medio, y su hazaña en Francia en 1963, cuando, estudiando en la prestigiosa escuela de alpinismo de Chamonix, organizó una expedición con 20 escaladores internacionales para colocar la bandera peruana en la cumbre del Monte Blanco justo un 28 de julio.
La hazaña de Tablachaca: Salvando la energía del Perú
El geólogo José Véliz Bernabé aportó uno de los testimonios más impactantes de la noche al recordar la faceta de Morales como experto en geotecnia. Véliz describió el proyecto especial Tablachaca en el río Mantaro durante la década de 1980, donde un antiguo deslizamiento amenazaba con arrojar 10 millones de toneladas de material sobre la represa de arco de concreto. De haber colapsado, el Perú habría perdido la central que generaba el 65% de la energía eléctrica del país, lo que habría significado un costo económico y social incalculable.
Bajo la dirección de Morales Arnao como jefe del proyecto, se convocó a los mejores especialistas del mundo (como Don U. Deere y John Hutchinson) y a destacados geólogos peruanos. Ejecutaron obras titánicas: desde un contrafuerte en el fondo del embalse utilizando técnicas de pilotaje, hasta la instalación de 400 cables de anclaje de hasta 150 metros y la excavación de casi 4,000 metros de túneles para drenar el agua del cerro. «Han pasado 42 años y creo que es la obra de estabilización de taludes más importante que hasta ahora se ha hecho en el Perú», sentenció Véliz.

Innovación frente al retroceso glaciar
Por su parte, Juan Cucho Mendoza, de Nexa Resources, destacó las innovadoras investigaciones lideradas por Morales en la cordillera de Huallanca, específicamente en el glaciar Chaupijanca. En 2010, con apoyo de la entonces minera Milpo, Morales cubrió 500 metros cuadrados de hielo con aserrín e ichu. Un año y medio después, las mediciones demostraron que el área protegida conservó hasta 6 metros de grosor de hielo frente al derretimiento de su entorno, una técnica que se replicó en el nevado Pastoruri. Hoy en día, Nexa continúa financiando este monitoreo tras 19 años de datos ininterrumpidos, evaluando agentes como el carbono negro y alertando sobre un retroceso glaciar promedio de 12 metros anuales en la zona.
Esta dramática pérdida de hielo fue subrayada por Mariano Castro, quien advirtió que la Cordillera Blanca ha perdido más de 300 kilómetros cuadrados de superficie glaciar en las últimas décadas. «No estamos perdiendo solamente hielo, estamos modificando sistemas hídricos, transformando paisajes y alterando las condiciones de vida de las generaciones actuales y futuras», advirtió el exviceministro, haciendo un llamado a considerar el «ecocidio» y la justicia intergeneracional en las políticas públicas.
Un llamado urgente a la sociedad civil de Huaraz
El evento concluyó con una fuerte advertencia de Morales ante una pregunta del público sobre los peligros que acechan a Huaraz. El experto señaló que el mayor riesgo no es la naturaleza, sino «la falta de decisión y los políticos que no ponen a las personas adecuadas».
Refiriéndose a la peligrosa laguna glaciar que amenaza a más de 40,000 personas en Huaraz (mencionada en la ponencia como Parinacochas), Morales indicó que existen estudios de las mejores universidades del mundo y que la solución pasa por desaguar la laguna, lo cual podría costar entre 30 y 100 millones de soles. «Es casi un crimen que los gobiernos no puedan resolver una cosa como esta por defender a la población. Los presupuestos se van a otras cosas», denunció.
Finalmente, el padre de la glaciología peruana dejó un mensaje directo a la ciudadanía: «La voz del pueblo es la voz de Dios. En este país si no hay manifestación de la sociedad civil, no se hacen las cosas. La ciudad de Huaraz debe levantarse, no debe estar tan estática».
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta