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El precio mayorista de la azúcar rubia aumentó 45% en apenas un mes. Entre el 5 de agosto y el 4 de setiembre, el kilo pasó de S/2,10 a S/3,05, según información del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI). A este escenario se suma un factor que podría presionar la oferta: el impacto de los eventos climáticos sobre los cultivos de caña.

El doctor Jorge Luis Tejada Soraluz, profesor de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), explicó que las altas temperaturas, las sequías y las lluvias intensas pueden afectar la productividad del cultivo. Si estos fenómenos provocan una reducción significativa de la oferta, podrían generar una presión adicional sobre los precios.

“El desarrollo de variedades adaptadas al cambio climático será fundamental para proteger la productividad del sector”, señaló el especialista.

El riesgo de las noches cálidas

Uno de los momentos más sensibles es la etapa de maduración de la caña. Tejada explicó que cuando las temperaturas nocturnas alcanzan o superan los 18 °C, la planta incrementa su actividad respiratoria y puede reducir su capacidad para acumular sacarosa.

“Cuando llegamos o superamos los 18 grados, la planta trabaja más durante la noche y ya no acumula adecuadamente la sacarosa”, explicó.

Una menor acumulación de sacarosa puede afectar la cantidad de azúcar que posteriormente se recupera durante el proceso industrial.

Este comportamiento fue analizado en una investigación de Manuel Pollack Velásquez, Salomón Helfgott Lerner y Jorge Tejada Soraluz, que estudió los efectos de los eventos El Niño de 1982-1983 y 1997-1998 a partir de información de las empresas Paramonga y Casa Grande.

Lluvias intensas y sequías

El exceso de agua también puede convertirse en un problema durante la maduración de la caña. El cultivo requiere determinadas condiciones para concentrar la sacarosa y las lluvias intensas pueden afectar su rendimiento industrial.

Los investigadores también identificaron durante episodios de El Niño un incremento de plagas, entre ellas el barrenador, además de otros insectos y roedores que pueden afectar los cultivos.

En el otro extremo se encuentra el déficit hídrico. Los periodos prolongados de sequía pueden comprometer el desarrollo de la caña y reducir su productividad, particularmente en zonas donde el cultivo depende de una adecuada disponibilidad de agua.

La costa norte concentra la producción

El riesgo adquiere especial relevancia en la costa norte del país. La Libertad concentra alrededor del 45% de la superficie cosechada de caña, según la información proporcionada por el sector.

De acuerdo con la Memoria Anual 2025 de Perucaña, las empresas asociadas cosecharon 77.866 hectáreas de caña durante ese año. De ese total, 67.777 hectáreas fueron destinadas a la producción de azúcar y generaron aproximadamente 8,68 millones de toneladas de caña.

Para Tejada, uno de los principales retos del sector es desarrollar variedades capaces de soportar temperaturas elevadas, periodos de sequía y lluvias intensas. También considera necesario contar con cultivos que puedan alcanzar su producción en periodos más cortos.

¿Puede subir más el precio?

El especialista advierte que un evento climático severo no implica automáticamente un aumento del precio, pero una reducción importante de la oferta sí podría generar nuevas presiones sobre el mercado.

El impacto climático sobre la producción de azúcar no es exclusivo del Perú. Grandes productores como Brasil e India también han afrontado alteraciones en sus cultivos asociadas a sequías y otras anomalías climáticas.

En el mercado peruano, una menor disponibilidad de azúcar podría trasladarse a los precios si afecta de manera significativa la oferta nacional. El impacto alcanzaría no solo a los hogares, sino también a la industria alimentaria, que utiliza este producto como uno de sus principales insumos.

Por ahora, el dato concreto es el incremento de 45% registrado en el mercado mayorista. El comportamiento del clima aparece como un factor adicional que el sector deberá vigilar para evitar que una menor productividad termine agregando presión a los precios.

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