El análisis indica que los artesanos integraron patrones internos del colmillo en sus grabados, ofreciendo una nueva visión de su proceso creativo.
Unos grabados en las figurillas de 'Venus' de 18.000 años de antigüedad se inspiraron en los patrones de crecimiento natural de los colmillos de mamut. Foto: Universidad de Nueva YorkRenzo LozaJueves 17 de Septiembre del 2026 · 10:46hUn grupo de investigadores identificó un detalle hasta ahora poco reconocido en 18 figurillas femeninas de unos 18.000 años de antigüedad halladas en el yacimiento de Mizyn, en el norte de Ucrania. Las piezas, talladas en marfil de mamut, presentan diseños grabados que no fueron trazados al azar: sus autores aprovecharon las líneas naturales del material para dar forma a sus composiciones.
El hallazgo, publicado en la revista Heritage Science, aporta nuevas pistas sobre la manera en que los grupos humanos del Paleolítico concebían sus obras y trabajaban los restos de grandes animales. El equipo recurrió a microscopía de alta resolución y modelos digitales en 3D para examinar las piezas, una alternativa especialmente importante ante las dificultades para acceder a los objetos físicos del Museo Nacional de Historia de Ucrania por la guerra.

Ornamentación geométrica de las figurillas de Mizyn que reproduce el patrón estructural natural del marfil de mamut. Foto: Heritage Science
Los patrones naturales del marfil de mamut guiaron los grabados de las figuras
El análisis reveló que los artesanos paleolíticos prestaron atención a las estructuras internas del marfil de mamut. En concreto, incorporaron a los diseños las llamadas líneas de Schreger y Owen, patrones naturales asociados con el crecimiento de los colmillos y visibles en su estructura.
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Elementos clave de las figurillas de Mizyn. Foto: Heritage Science
Los investigadores sostienen que estas marcas sirvieron como parte del lenguaje visual de las figurillas. En lugar de tratar el marfil como una superficie uniforme, los talladores tomaron en cuenta sus características naturales y las integraron en los grabados. Esta relación entre materia prima y diseño ofrece una nueva perspectiva sobre las decisiones que hubo detrás de estas representaciones humanas.
"Este descubrimiento ofrece una ventana extraordinaria a la forma en que los pueblos paleolíticos percibían e interactuaban con su mundo material", dijo Aimée Little, arqueóloga de la Universidad de York. "Identificar pruebas visuales de cómo los mamuts se integraron en las tradiciones artísticas, tanto a través del uso de su marfil como de la inscripción deliberada de sus patrones naturales, representa un verdadero avance en nuestra comprensión del arte y la cultura material prehistóricos".
La investigación también adquiere importancia por la situación del patrimonio ucraniano. La documentación digital de las piezas permite conservar registros detallados de los objetos y facilita su estudio sin depender del acceso constante a los ejemplares originales.
Las 'Venus' de Mizyn revelan una tradición artística propia de Europa oriental
Las figurillas de Mizyn también aportan información sobre la evolución del arte prehistórico en Europa. El estudio señala un intervalo de entre 1.000 y 3.000 años en la producción de figurillas humanas en distintas zonas del continente, una diferencia temporal que coincide con el Máximo Glacial, la etapa más fría de la última Edad de Hielo.
"Cuando la fabricación de figurillas resurgió hace unos 18.000 años, comenzó antes en Europa del Este que en Occidente. Si bien los estilos posteriores de Europa Occidental también presentaban formas femeninas abstractas, ninguno reproducía los patrones internos de colmillos que se observan en Mizyn", explicó Andrew Needham, del Departamento de Arqueología de la Universidad de York. "Esto indica que los artistas de la Edad de Hielo en Europa del Este forjaron su propio camino artístico independiente en lugar de simplemente seguir las tendencias de Europa Occidental", agregó.
Las obras posteriores del oeste también mostraron formas femeninas abstractas, pero ninguna reprodujo los patrones internos del colmillo presentes en las piezas de Mizyn.
Para el equipo, esta diferencia apunta a una tradición artística propia en Europa oriental, en lugar de una simple extensión de modelos procedentes del oeste. Dmytro Kiosak, del Leibniz Center for Archaeology, afirmó que los resultados cuestionan la antigua idea de una evolución artística prehistórica que avanzó de formas básicas hacia otras cada vez más complejas.
El proyecto internacional reunió a especialistas de Ucrania, Noruega, Alemania y Reino Unido. Simon Radchenko, de la Universidad de Stavanger, destacó que los futuros estudios digitales pueden aportar más información sobre el origen y desarrollo de la expresión artística europea.
- Arqueología
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