El bruxismo no ocurre únicamente durante la noche. Actualmente, los especialistas diferencian entre bruxismo del sueño y bruxismo de vigilia, dos actividades de los músculos de la mandíbula que presentan características distintas y pueden generar consecuencias clínicas cuando son frecuentes o intensas.

El consenso internacional define el bruxismo del sueño como una actividad de los músculos masticatorios que puede ser rítmica o no rítmica mientras la persona duerme. El bruxismo de vigilia, en cambio, se caracteriza por contactos repetitivos o sostenidos de los dientes, así como por tensión o empuje de la mandíbula mientras la persona está despierta.

Cuando estas actividades generan una carga excesiva o persistente, pueden asociarse con desgaste, sensibilidad, fisuras o dientes rotos, además de molestias en los músculos y articulaciones de la mandíbula.

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Estrés y ansiedad pueden estar asociados al bruxismo

Una revisión sistemática publicada en 2025 en Journal of Dentistry evaluó la relación entre bruxismo, trastornos temporomandibulares y factores psicológicos como estrés, ansiedad y depresión en adultos. El estudio encontró asociaciones entre estas variables, aunque ello no significa que exista una única causa para todos los casos.

“El bruxismo está asociado a muchos factores: anatómicos, funcionales y emocionales como el estrés y la ansiedad. En situaciones de tensión, muchas personas pueden apretar o rechinar los dientes de manera inconsciente”, explica Ítalo Funes Rumiche, cirujano dentista y exdirectivo del Colegio de Cirujanos Dentistas del Perú (CCDP).

El especialista agrega que la contracción sostenida de los músculos puede generar dolor en la mandíbula o el rostro y confundirse con otras molestias.

Entre otros factores relacionados con el bruxismo también se han descrito problemas del sueño, algunos medicamentos, consumo elevado de cafeína o alcohol y ciertas condiciones médicas, por lo que la evaluación debe hacerse de manera individual.

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¿Cuál es la diferencia entre el bruxismo de vigilia y el del sueño?

El bruxismo de vigilia ocurre mientras la persona está despierta. Puede manifestarse como apretar los dientes, mantenerlos en contacto durante periodos prolongados o tensar la mandíbula, muchas veces sin advertirlo.

Este comportamiento puede aparecer, por ejemplo, mientras una persona trabaja, estudia, conduce o atraviesa momentos de concentración o tensión.

El bruxismo del sueño, en cambio, ocurre mientras se duerme y puede incluir episodios de apretamiento o rechinamiento. En algunos casos es la pareja o un familiar quien primero identifica el problema debido al ruido producido durante la noche.

No obstante, el sonido no está presente en todos los casos, por lo que la ausencia de rechinamiento audible no permite descartar bruxismo del sueño. La evaluación odontológica puede identificar signos como desgaste, dientes fracturados o sensibilidad muscular.

¿Puede el bruxismo fracturar un diente?

Sí puede contribuir al daño dental. La presión repetitiva asociada al apretamiento o rechinamiento puede desgastar las superficies de los dientes y, en determinadas circunstancias, favorecer fisuras o fracturas, especialmente cuando existen restauraciones, piezas debilitadas u otros factores predisponentes.

También pueden aparecer sensibilidad dental, dolor mandibular, cefaleas o molestias en la articulación temporomandibular.

Sin embargo, encontrar un diente roto o desgastado no demuestra por sí solo que el bruxismo sea la causa. Un cirujano dentista debe evaluar otras posibles razones y revisar el estado general de la mordida, dientes, músculos y articulaciones.

¿Qué hacer si se fractura un diente?

Ante una fractura dental, lo recomendable es acudir a una evaluación odontológica para determinar la extensión del daño y el tratamiento necesario.

Mientras se obtiene atención, Funes recomienda evitar masticar con la pieza afectada y mantener una higiene cuidadosa de la zona.

Si se desprendió un fragmento del diente, puede conservarse y llevarse a la consulta para que el profesional evalúe si es posible utilizarlo durante la reparación.

Dependiendo de la magnitud del daño, el tratamiento puede ir desde procedimientos restauradores hasta coronas u otras intervenciones. Mayo Clinic señala que cuando el desgaste dental es severo y genera sensibilidad o dificultad para masticar puede ser necesaria una corrección odontológica.

¿Cómo se trata el bruxismo?

No todas las personas con bruxismo necesitan el mismo tratamiento. De hecho, el consenso internacional plantea que el bruxismo debe entenderse como una actividad muscular que puede constituir un factor de riesgo para determinadas consecuencias clínicas y no necesariamente como una enfermedad por sí misma.

Cuando existe riesgo de daño dental, un odontólogo puede recomendar una férula o protector bucal individualizado, especialmente para utilizar durante el sueño. Estos dispositivos pueden mantener separadas las superficies dentales y reducir el daño provocado por el contacto, aunque no necesariamente eliminan la actividad muscular que produce el bruxismo.

Para el bruxismo de vigilia también pueden utilizarse estrategias conductuales, como aprender a identificar cuándo se están apretando los dientes, mantener una posición relajada de la mandíbula y establecer recordatorios durante el día. Los ejercicios de relajación mandibular y, en determinados casos, la biorretroalimentación también pueden formar parte del manejo.

Si existen factores asociados como estrés, ansiedad o problemas del sueño, estos también pueden requerir evaluación y tratamiento específico.

“El bruxismo puede dañar un diente mucho antes de que aparezca el dolor. Detectarlo a tiempo es clave para evitar que el desgaste avance y termine en una fisura o fractura”, señala Funes.

La higiene bucal también debe mantenerse

El cepillado y la limpieza interdental continúan siendo fundamentales para prevenir caries y enfermedades de las encías, pero no constituyen un tratamiento para el bruxismo.

Los enjuagues bucales pueden ser útiles como complemento en determinadas personas y según su composición. La Asociación Dental Americana señala que ingredientes como el cloruro de cetilpiridinio pueden contribuir al control de placa o gingivitis en algunas formulaciones, pero el enjuague no sustituye el cepillado ni la limpieza interdental.

Por ello, la indicación de un enjuague específico debe responder a las necesidades de salud bucal del paciente y no al diagnóstico de bruxismo en sí mismo.

Ante desgaste dental, dolor mandibular, sensibilidad, fracturas o sospecha de rechinamiento durante el sueño, una evaluación odontológica puede ayudar a identificar el problema y definir si requiere tratamiento.

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