El exmandatario Ollanta Humala reapareció este martes frente a la Asociación de Prensa Extranjera en el Perú (APEP) para abordar los 15 meses que transcurrieron en su paso por el penal de Barbadillo. La detención, motivada por una investigación sobre lavado de activos recientemente anulada por el Tribunal Constitucional, fue calificada por el líder nacionalista como una persecución política impulsada por sus adversarios.

"Sabía que esto tenía que revertirse de todas maneras porque si no hay delito, por más sicarios que haya en la fiscalía o en el Poder Judicial, en algún momento la verdad y el tiempo van a poner las cosas en su lugar", afirmó. Humala aseguró haber salido "más fuerte" de cómo entró al recinto carcelario, atribuyendo su entereza a la firme convicción de su inocencia y al respaldo consolidado de su núcleo familiar durante este periodo.

Sobre la demanda contra el Estado, el exgobernante detalló que ya ha instruido a su equipo legal para que elaboren el documento en un plazo breve. Argumenta que no basta con el fallo del Tribunal Constitucional para restablecer su reputación ante la ciudadanía y la comunidad internacional; por ello, busca una reparación histórica que repare tanto su honor como el de su familia.

"Así que me he dedicado a actividades y creo que he salido más fuerte de cómo entré", añadió. Su prioridad inmediata ahora es cerrar los procesos judiciales pendientes relacionados con las empresas OAS y Odebrecht, además de limpiar su imagen pública mediante una acción legal formal. Durante el encuentro, Humala defendió su inocencia al señalar que la detención fue ilegal y busca reparar el daño causado por lo que considera un montaje orquestado contra él.

La noticia se da tras el reciente fallo del Tribunal Constitucional que anuló la investigación de lavado de activos en contra del expresidente, quien ha mantenido su postura de inocencia durante todo el proceso judicial y espera ahora que las instituciones cumplan con restablecer su nombre tras 15 meses de prisión preventiva.

José Flores

"He decidido plantear una demanda al Estado peruano para que se nos pida disculpas, no solamente a mí, sino también a mi esposa Nadine (Heredia), a los dirigentes del partido y al Partido Nacionalista, que le devuelvan al Partido Nacionalista la inscripción que se perdió gracias a la criminalización del partido y de sus dirigentes", sostuvo el exmandatario.

Humala Nadine Heredia mencionó que aún no encuentra las garantías suficientes para que su esposa retorne al país. "Todavía no encontramos las garantías suficientes para que mi esposa pueda retornar al país [...] reunir (a) la familia y que no vaya a continuar la persecución judicial contra ella", manifestó. El exmandatario defendió esta medida, sosteniendo que en el Perú aún persisten investigaciones, como el caso del Gasoducto Surperuano, que, afirmó, carecen de sustento técnico y apuntan específicamente a la ex primera dama a pesar de no haber ostentado cargos públicos.

Otro punto de la conferencia fue la permanencia de su esposa en Brasil bajo estatus de asilo político. Ollanta Humala advirtió que hay garantías para que Nadine Heredia deje su asilo en Brasil y retorne al Perú.

Humala ubicó el inicio de sus problemas judiciales hasta finales de la década de 2000, acusando al fallecido expresidente Alan García Pérez de haber instrumentalizado el sistema de justicia para eliminarlo de la competencia política tras las elecciones de 2006.

Respecto a sus aspiraciones políticas, se mostró prudente y evitó confirmar una futura candidatura, priorizando la reunificación de su familia y la recuperación de la personería jurídica del Partido Nacionalista Peruano antes de considerar cualquier proyección electoral. "No es que me quite mi sueño político ser presidente. Hay que recuperar ese tiempo perdido con mi familia. Todavía hay espacio, pero no me quita el sueño. Ya he sido presidente", dijo Humala.

Ollanta Humala advirtió que presentará una demanda contra el Estado peruano para limpiar su honor.

Ollanta Humala sostiene que quienes impulsaron tácticas legales para criminalizar los aportes de campaña, terminaron afectados por sus propias acciones. «La persecución política y judicial fue para el nacionalismo, no fue para ni para el fujimorismo, ni para el aprismo, ni para (Pedro Pablo) Kuczynski», afirmó el exmandatario.

Agregó que esa segunda etapa era evidente: «Era evidente que a ellos también les iba a pasar lo mismo». Según su análisis, la miopía política o el odio de García y otros líderes contra el nacionalismo hizo creerles erróneamente que no ocurriría. «Les hizo pensar que eso no iba a pasar», sostuvo Humala.

Su crítica se dirigió también al sistema: «Vayan a ver en redes sociales los tuits que han sacado muchos políticos felicitando al forajido de (juez Richard) Concepción Carhuancho cuando nos pone una un mandato de prisión preventiva, diciendo que recobramos la confianza en la justicia y meses después los meten a ellos presos», agregó.

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