La adquisición del F-16 Block 70 para la Fuerza Aérea Peruana trasciende la simple compra de aeronaves, abarcando un plan estratégico que busca potenciar la industria aeroespacial local. Durante una presentación ante medios, ejecutivos de Lockheed Martin detallaron cómo el programa incluirá la transferencia de tecnología, la creación de empleos y la integración de empresas peruanas a cadenas de suministro globales. El objetivo es elevar a ciertos sectores locales para que compitan en la fabricación de componentes.

Uno de los ejes centrales de esta colaboración industrial será la coproducción de un vehículo aéreo no tripulado, o dron, en territorio peruano. Esta iniciativa se desarrollará conjuntamente con el Gobierno y la industria nacional, aprovechando que las aeronaves requieren una amplia variedad de partes, desde estructuras hasta sensores.

"Perú tiene recursos, materias primas y empresas valiosas. Evaluaremos dónde es posible elevar a ciertas empresas locales para que compitan y fabriquen partes aquí", precisó Shawn Racz, responsable de Colaboración Industrial en la compañía estadounidense, al explicar las oportunidades de negocio derivadas de la operación.

Sin embargo, el despliegue físico de los cazas tendrá un tiempo definido. Respecto al cronograma de incorporación de los nuevos aviones a la capacidad de defensa del país, Lockheed Martin informó que las primeras entregas del F-16 están programadas a partir de 2030. De este modo, el proyecto no solo moderniza la flota en una década, sino que construye capacidades productivas que dejarán un legado industrial duradero. La empresa subrayó que esta alianza permitirá trabajar directamente en la integración de la industria peruana, asegurando que los recursos y materias primas locales sean aprovechados para la fabricación de piezas críticas.

Hasta la fecha, el fabricante mantiene un estrecho vínculo con el Gobierno y la Fuerza Aérea del Perú (FAP) para definir la secuencia contractual y preparar los aspectos logísticos. Esta labor busca facilitar una transición ordenada hacia la nueva plataforma de combate.

Sobre el entrenamiento de los pilotos peruanos, representantes de Lockheed Martin indicaron que la decisión final recae en la institución militar. No obstante, adelantaron que los cadetes podrían incorporarse al Centro Europeo de Entrenamiento de F-16 (EFTC), situado en Rumania. La compañía ya trabaja para establecer el enlace necesario con ese centro internacional.

Tara Lause, Business Development Manager en Lockheed Martin, se mostró cautelosa al precisar fechas o duraciones, señalando que los requisitos y tiempos específicos son determinados por cada Fuerza Aérea”. Tampoco estableció plazos para el logro de capacidades operativas en Perú, ya que estos dependen exclusivamente de la agenda de cada institución.

Lockheed Martin destacó las capacidades del F-16 Block 70 y su red global, que incluye 2,800 aeronaves operativas en 29 países. Foto: Giancarlos Torres - Gestión.

Una red de 29 países

Lockheed Martin presentó al F-16 como un caza multirrol de cuarta generación, destacando que su adquisición implica no solo la aeronave, sino el acceso a una amplia red internacional de interoperabilidad y soporte logístico.

La empresa sostiene que esta conectividad genera economías de escala para el sostenimiento de los equipos y abre oportunidades de cooperación militar y desarrollo industrial. Asimismo, resalta que el F-16 cuenta con una hoja de ruta tecnológica diseñada para responder eficazmente a las amenazas emergentes en la región.

En el caso del Block 70, entre las capacidades mencionadas figuran los tanques de combustible conformados, un motor potente y una estructura con una vida útil prolongada de hasta 12,000 horas. La compañía también resaltó la cabina rediseñada, el enlace de datos avanzado, la navegación GPS de precisión y el radar APG-83, con capacidad para detectar objetivos aire-aire y aire-tierra con mayor alcance y eficacia. A ello se suma un sistema avanzado e integrado de guerra electrónica digital para incrementar la protección frente a amenazas terrestres y aéreas.

Otro de los elementos destacados por Lockheed Martin fue el Sistema Automático de Prevención de Colisiones con el Suelo (Auto GCAS). De acuerdo con la compañía, este sistema puede tomar el control de la aeronave cuando el piloto pierde el conocimiento y devolverla a un vuelo seguro. El fabricante también mencionó el Sistema de Recuperación Activado por el Piloto (PARSI), diseñado para ayudar en situaciones de desorientación espacial. La empresa señaló que el Auto GCAS es estándar en los nuevos F-16 Block 70/72 y que, desde 2014, ha contribuido a salvar a 13 pilotos y 12 F-16.

Más allá de los aviones, la propuesta industrial planteada por Lockheed Martin contempla que el programa F-16 funcione como un catalizador para actividades de mayor valor agregado en el país. Entre las oportunidades identificadas figuran la coproducción de equipos de defensa y aeroespaciales, colaboraciones entre los sectores público y privado y el ámbito académico, así como formación y transferencia de conocimiento.

La coproducción de UAV, un programa para el desarrollo de carga útil en sistemas no tripulados, formación avanzada de ingeniería vinculada al F-16 y capacitación en la Academia Española son algunas de las iniciativas que ya figuraban. La compañía también mencionó oportunidades ligadas a propiedad intelectual, nuevos espacios de mercado y desarrollo de capacidades. El objetivo planteado es que esta relación con Perú contribuya al crecimiento de la industria aeroespacial local mediante la coproducción de vehículos no tripulados. Según Lockheed Martin, ello podría generar empleos, transferencia tecnológica y una cadena de suministro con mayores capacidades. Así, el alcance del programa presentado por la empresa va más allá de la simple incorporación de los F-16: apunta a vincular a empresas peruanas con una red global de producción. Asimismo, busca desarrollar capacidades industriales que acompañen la llegada de los nuevos aviones. Giancarlos Torres Licenciado en Ciencias de la Comunicación, con especialidad en Periodismo por la Universidad Tecnológica del Perú, cuenta con más de 12 años de experiencia en medios. Actualmente escribe sobre política, economía y actualidad.

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