El sarampión, enfermedad que dejó de ser endémica en el año 2000, ha regresado con fuerza al Perú sumando ya 1.780 casos en lo corrido de 2026.

La tendencia a la baja se consolidó tras 2010 y provocó que las coberturas de vacunación descendieran desde mediados del siglo pasado. César Munayco, director general del Centro Nacional de Epidemiología (CDC-Minsa), atribuye el brote actual a estas brechas acumuladas y a la circulación del virus en naciones vecinas. Puno y Arequipa concentran la mayor incidencia del contagio.

El fenómeno se desató en Juliaca, Puno, tras reportes de Bolivia, expandiéndose gracias a la gran movilidad generada por la Candelaria y el Carnaval entre enero y febrero. Ante el incremento alarmante, el Ministerio de Salud declaró una emergencia epidemiológica que abarca las 25 regiones del país.

A pesar de haber superado el sarampión en el año 2000, la población quedó vulnerable por la falta de protección suficiente frente a un virus altamente contagioso. Esta situación ha colocado en riesgo a menores y otras zonas del territorio nacional ante la propagación de la enfermedad.

Munayco identificó a Juliaca como el caso más claro de la brecha en la inmunización, donde la cobertura alcanza solo un 81%. Este nivel es insuficiente frente al 95% que exigen las autoridades para garantizar protección efectiva. "Más o menos en el 2005 o 2006 empezaron a caer las coberturas de la vacunación y esto se notó más a partir de 2010", explicó el funcionario a RPP, advirtiendo que los niños pequeños quedan desprotegidos por este retroceso.

Sin embargo, la propagación del virus también fue impulsada por dinámicas regionales. Bolivia registró casos antes del brote peruano y la movilidad generada durante las principales festividades de Puno facilitó su avance. "Entre enero y febrero se han producido fiestas importantes en esta zona, la Candelaria, el Carnaval y eso obviamente generó el derrotero que tenemos actualmente", manifestó Munayco sobre cómo estos eventos crearon el escenario actual.

A esto se suma un factor crítico: la desinformación. Tras la pandemia de COVID-19, aumentó la desconfianza hacia la inmunización y circularon afirmaciones falsas sobre sus efectos. El director del CDC-Minsa cuestionó estos mensajes peligrosos para la salud pública. Ante este escenario, pidió a los padres acudir inmediatamente a los establecimientos de salud para verificar el esquema de vacunación de sus hijos y evitar que nuevas generaciones carguen con las consecuencias de una protección deficiente.

Menores, los más vulnerables

Con más de 1.700 contagios confirmados, el sarampión supera los umbrales de alerta en Perú, afectando principalmente a menores de un año que forman parte del grupo con mayor riesgo de sufrir complicaciones graves por la enfermedad. Munayco señaló que los niños que no reciben las dosis correspondientes quedan expuestos directamente a estas consecuencias severas.

"Los padres de familia tienen la responsabilidad de llevar a sus hijos hasta una posta o un centro de salud" para vacunarlos, indicó el especialista. Munayco remarcó que una sola dosis no garantiza una protección suficiente, por lo que exhortó a las familias a completar el esquema de inmunización con dos dosis de la vacuna contra el sarampión.

Puno y Arequipa concentran actualmente la mayor parte de los casos en un brote que pone en riesgo a poblaciones cada vez más susceptibles. Ante ello, las autoridades buscan cerrar las brechas de vacunación para frenar la propagación del virus. El Minsa mantiene acciones de vigilancia, control y vacunación; la emergencia epidemiológica en las 25 regiones permitirá reforzar los recursos destinados a estas intervenciones y ampliar las medidas de prevención frente al incremento de casos registrados.

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