Gabriel Ríos Mamani, un trabajador porteador de 49 años, perdió la vida mientras cumplía labores en una ruta turística hacia Machu Picchu, en el distrito de Huayllabamba, Cusco. El suceso ocurrió durante la madrugada del martes 18 de agosto, cuando acompañaba a un grupo compuesto por aproximadamente veinte turistas extranjeros. Fue hallado sin vida en la zona conocida como Warmiwañusca, una ubicación que se eleva a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar (msnm). Ante este trágico hecho, el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) ha decidido investigar las circunstancias exactas del fallecimiento.

El titular del sector, Juan Sheput, confirmó que dispuso el envío inmediato de personal fiscalizador. Su objetivo es determinar qué sucedió durante la jornada laboral y evaluar las condiciones en las cuales se desarrollaba el trabajo de Ríos Mamani. A pesar de reconocer las limitaciones actuales para intervenir directamente en las regiones, Sheput enfatizó la necesidad de supervisión: «A pesar de ello, hemos enviado supervisores para determinar las causas exactas de ese accidente». La investigación busca conocer los detalles del deceso y verificar si existieron incumplimientos relacionados con las condiciones laborales del trabajador.

No obstante, el caso ha generado inquietud entre los allegados. Los familiares de Gabriel Ríos Mamani han expresado sus dudas sobre cómo se dieron las circunstancias de su muerte. Asimismo, han cuestionado la atención que recibió durante la emergencia médica posterior al hallazgo. El gobierno laboral busca esclarecer todo para garantizar la seguridad en estas rutas, mientras la familia exige respuestas claras ante lo ocurrido en una de las zonas más altas y peligrosas del circuito turístico cusqueño.

Mientras se evalúan cambios estructurales, el Ministerio del Trabajo mantiene su compromiso con la investigación sobre el fallecimiento de un trabajador turístico en Cusco. Según los familiares de la víctima, Ríos no recibió atención ni asistencia oportuna antes de morir; este vacío será materia central de las diligencias que realicen las autoridades para esclarecer qué ocurrió exactamente.

Cuestionan las competencias de fiscalización regional

Juan Sheput, titular del MTPE, advirtió que la capacidad del sector para intervenir directamente ante situaciones laborales fuera de Lima está limitada. Atribuyó esto a una decisión adoptada durante el gobierno anterior: cuando las competencias de supervisión laboral fueron transferidas a los gobiernos regionales.

"El anterior Gobierno le quitó al Ministerio de Trabajo las facultades de supervisión laboral para transferirlas a las regiones. Esa fue una barbaridad que se hizo", afirmó.

Además, el ministro cuestionó que hoy no tenga facultades directas para supervisar condiciones laborales en las distintas regiones del país. Esta situación ha generado dudas sobre la eficacia de la inspección en zonas alejadas de la capital.

Nuevas iniciativas legales para recuperar funciones

No obstante, Sheput señaló que su gestión buscará revertir este escenario mediante la promulgación de nuevas leyes. Su objetivo es claro: devolver la supervisión laboral en las regiones al Ministerio y a la Sunafil.

"Vamos a tomar las iniciativas legales necesarias para que la supervisión laboral en las regiones vuelva a estar a cargo del Ministerio de Trabajo y de Sunafil", señaló.

El titular del MTPE indicó que estos cambios buscan fortalecer el control estatal. Mientras se evalúan estas reformas legislativas, las autoridades continuarán con los trámites para establecer las circunstancias del hecho trágico en Cusco, asegurando una respuesta institucional completa ante la muerte del trabajador.

Leer artículo completo en caretas.pe →