Un artículo de uso cotidiano puede ser retenido antes de abordar si supera los límites permitidos o no cumple con las condiciones exigidas para su transporte aéreo.
Las baterías portátiles o power banks son dispositivos de venta legal y uso frecuente, pero su transporte en vuelos comerciales está sujeto a límites específicos por su capacidad. En el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, los pasajeros deben revisar cuántos watts-hora (Wh) tiene su equipo y llevarlo únicamente bajo las condiciones permitidas para evitar que sea rechazado durante los controles de seguridad.
La restricción se vincula con el riesgo de sobrecalentamiento o incendio de las baterías de ion-litio durante un vuelo. Por ello, no todos los cargadores portátiles están prohibidos: los equipos de hasta 100 Wh pueden transportarse en cabina bajo determinadas condiciones, mientras que aquellos que superan esa capacidad pueden requerir autorización previa de la aerolínea o quedar impedidos de viajar.
¿Cuántos Wh puede tener una batería portátil para subir al avión?
Las baterías portátiles de hasta 100 Wh pueden ser transportadas en el equipaje de mano sin necesidad de una autorización previa, de acuerdo con las condiciones indicadas para este tipo de dispositivos. En esta categoría se encuentran numerosos power banks comerciales.
Para visualizarlo mejor: una batería de 10.000 mAh y 3,7 voltios equivale aproximadamente a 37 Wh, mientras que una de 20.000 mAh alcanza alrededor de 74 Wh. Es crucial que los viajeros verifiquen la capacidad exacta de sus equipos antes de llegar al aeropuerto para evitar contratiempos innecesarios en el mostrador o durante las inspecciones de seguridad.
Antes de abordar el Aeropuerto Jorge Chávez, es crucial verificar la etiqueta del power bank para identificar su capacidad en Wh y consultar las reglas específicas de tu aerolínea; así evitas inconvenientes en el control de seguridad. Esta precaución aplica especialmente a los pasajeros que deben prestar atención a la información impresa en el dispositivo, pues la capacidad debe poder identificarse claramente.
De 101 Wh a 160 Wh: estos cargadores necesitan autorización de la aerolínea
Cuando una batería supera los 100 Wh y alcanza hasta 160 Wh, su transporte pasa a estar sujeto a una autorización previa de la compañía aérea. Este rango puede incluir baterías empleadas para determinados equipos profesionales, cámaras, drones u otros dispositivos que necesitan una mayor capacidad energética. Según la información proporcionada, se contempla un máximo de dos unidades por pasajero dentro de estas condiciones.
Ahora bien, la situación cambia si el dispositivo supera los 160 Wh, ya que este tipo de batería no puede transportarse en un avión comercial de pasajeros, ni en la cabina ni dentro del equipaje de bodega. Además, las reglas aplicadas por las aerolíneas también pueden establecer restricciones adicionales sobre la cantidad de unidades, su almacenamiento dentro de la cabina y el uso del cargador durante el vuelo. Por ello, antes de viajar, recuerda que estas baterías no deben colocarse dentro del equipaje facturado o de bodega bajo ninguna circunstancia.
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